Absorción es la acción de absorber. Este verbo puede hacer referencia a distintas cuestiones: a la atracción de una sustancia sólida sobre un fluido con el que está en contacto, para que las moléculas del fluido penetren en la sustancia; a la recepción o aspiración por parte de las células o tejidos orgánicos de materias externas; o a la amortiguación que realiza un cuerpo respecto a las radiaciones que lo atraviesan.
La noción de absorción (del latín absorptĭo) también tienen un uso más amplio, que se refiere a consumir enteramente algo (“Absorbió todo el capital”), atraer a sí (“Su discurso absorbió la atención de todos los presentes”) o, dicho de una empresa, al hecho de asumir o incorporar a otra (“Megachip absorbió las operaciones de su rival Conductronic”).
En química, la absorción es la operación que consiste en la separación de uno o más componentes de una mezcla gaseosa con la ayuda de un solvente líquido con el cual forma solución.
Para la física, la absorción es la pérdida de la intensidad de una radiación al atravesar la materia. Los colores son reflejados por la luz blanca del sol, por lo que cuando un objeto es alcanzado por un haz de luz solar, absorbe todos los colores y refleja el color del espectro que corresponde a la onda emitida por el pigmento que posee en la superficie.
La digestión, por otra parte, es el proceso de absorción de nutrientes que se realiza después de la ingesta de un alimento.
Otro uso del término absorción aparece en la lingüística, donde designa al fenómeno mediante el cual una vocal desaparece al incorporarse a un sonido consonántico. La absorción está vinculada a otro fenómeno gramatical, conocido como amalgama.