Definición de agonía

Un vocablo griego, que puede traducirse como “lucha”, llegó al latín como agonĭa. La evolución etimológica del término derivó, en el castellano, en la noción de agonía: el estado previo al fallecimiento.

Agonía

Quien atraviesa una agonía, por lo tanto, se encuentra en los momentos que anteceden a la muerte, de acuerdo a la primera acepción mencionada en el diccionario de la Real Academia Española (RAE) . En dicha etapa, suele considerarse que la persona lucha por sobrevivir. Por ejemplo: “Tras cinco días de agonía, falleció el joven baleado a la salida un concierto de rock”, “Los médicos están sorprendidos por la recuperación de una mujer que pasó cuatro meses de agonía”, “No le temo a la muerte, pero sí a la agonía”.

La agonía, de este modo, suele vincularse a una instancia que deriva en el deceso. Sin embargo, las mejorías ocasionales y hasta permanentes del estado son una posibilidad. Por eso se puede entender a la agonía como un proceso dinámico cuyo final no puede preverse con exactitud.

Aunque su duración es variable, la agonía implica una cierta extensión temporal. Supongamos que una persona cae al vacío desde 50 metros de altura y muere de manera instantánea al impactar contra la superficie. En este caso, no hay ningún tipo de agonía. En cambio, un hombre que sufre un accidente automovilístico y queda en coma durante ocho meses hasta que fallece, atravesó una extensa agonía.

La idea de agonía, por extensión, se asocia a un dolor intenso o a un sufrimiento difícil de resistir, tanto físico como espiritual, y a aquello que entra en sus instancias finales: “Estamos viviendo la agonía de esta empresa: en poco tiempo, tendremos que declararnos en quiebra”, “El gol visitante llegó en la agonía del primer tiempo”.

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Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2015.
Definicion.de: Definición de agonía (http://definicion.de/agonia/)