Definición de ahínco

El ahínco es el esfuerzo, la solvencia o el vigor de gran intensidad que se aplica en una determinada acción. El concepto procede del verbo ahincar: apurarse, hacer algo con empeño y eficiencia.

Ahínco

Por ejemplo: “El gobernador electo prometió trabajar con ahínco para satisfacer las necesidades de los vecinos”, “Les pido que estudien el asunto con ahínco así podemos tomar la decisión más favorable para nuestra empresa”, “El escritor premiado agradeció con ahínco a todo el jurado”.

El ahínco suele asociarse a la energía y la fuerza con que se lleva a cabo una tarea o se realiza un pedido. Cuando alguien actúa con ahínco, está esforzándose para concretar su propósito y cumplir con su objetivo. Supongamos que un joven decide estudiar Locución en un prestigioso instituto que exige la aprobación de un examen de ingreso. El muchacho se presenta y reprueba. Sin embargo, decide estudiar aún con más ahínco y volver a presentarse: en esta segunda oportunidad, logra aprobar el examen y puede iniciar sus estudios.

Es posible encontrar la noción en diferentes ámbitos. Quien negocia con ahínco, pone tesón para lograr un acuerdo favorable de acuerdo a sus intereses. Aquel que defiende con ahínco su posición, por su parte, no duda a la hora de hacer valer su postura.

También es posible señalar que algo no se realiza con el ahínco suficiente. Un jefe policial puede ser cuestionado por no poner ahínco en la lucha contra la delincuencia. En este caso, la falta de ahínco supone una falencia importante que repercute en el trabajo del policía en cuestión.

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Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2015.
Definicion.de: Definición de ahínco (http://definicion.de/ahinco/)