Definición de ampolla

El vocablo latino ampulla llegó al castellano como ampolla. Este término tiene varios usos: la primera acepción mencionada por el diccionario de la Real Academia Española (RAE) alude a la inflamación que se registra en un sector de la epidermis cuando se acumulan líquidos.

Ampolla

Una ampolla, en este sentido, es una lesión de la piel que se genera como un método de defensa desarrollado por el organismo. Se trata de una reacción que realiza el cuerpo ante una fricción o una quemadura, con la finalidad de restaurar la piel.

Las ampollas se forman por la acumulación de líquido linfático y de otros fluidos. Al ensancharse la piel, la herida queda protegida. Lo habitual es que las ampollas no requieran tratamiento médico ya que se curan de manera natural cuando los fluidos son reabsorbidos por el organismo y se produce el secado de la zona.

Ante la irrupción de una ampolla en la piel, lo ideal es cubrirla con un apósito para que no se rompa y siga cumpliendo con su función protectora de la herida que produjo su aparición. Cuando, por su ubicación, la ampolla debe reventarse, se recomienda utilizar una aguja esterilizada para pincharla y luego se debe cubrir la zona con un apósito para que no se produzca una infección.

Ampolla, por otra parte, es el nombre que recibe un recipiente hecho con cristal, bronce, arcilla o vidrio. En la antigüedad, las ampollas se utilizaban para el almacenamiento de perfumes. Hoy se asocia la idea de ampolla al embudo que, en un laboratorio, se utiliza para separar dos líquidos a partir de sus diferentes densidades y a través de la decantación.

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Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2015.
Definicion.de: Definición de ampolla (http://definicion.de/ampolla/)