Definición de animal doméstico

El término que ahora vamos a analizar hay que decir que se encuentra conformado por dos palabras que, etimológicamente hablando, derivan del latín:
• Animal emana de “animal”, que puede traducirse como “ser que tiene respiración”.
• Doméstico deriva de “domus”, que es sinónimo de “casa”.

Animal doméstico

A los seres vivos que pertenecen al reino Animalia se los denomina animales. Se trata de un grupo muy amplio del que incluso forma parte el ser humano y cuyos integrantes comparten características como tener movilidad propia (a diferencia de las plantas), reproducirse sexualmente y consumir oxígeno.

El adjetivo doméstico, por otra parte, está vinculado a aquel o aquello que pertenece a un hogar. Cuando el término se aplica a un animal, hace referencia al individuo cuya crianza se desarrolla en compañía de personas. Esto permite diferenciar entre los animales domésticos y los animales salvajes.

Un animal doméstico, por lo tanto, forma parte de una especie que se ha acostumbrado a vivir junto al ser humano. Por lo general, este tipo de animales son adoptados o comprados por las personas para que compartan la vida con ellas en la casa familiar.

Las mascotas, como también se conoce a los animales domésticos, ofrecen compañía a la gente. De todas formas, hay personas que buscan que los animales cumplan con funciones específicas dentro del hogar, como ser custodiando la casa e impidiendo que ingresen intrusos. Esto último es un ejemplo del nivel al que puede llegar la crueldad del ser humano, ya que utiliza a individuos de otras especies como esclavos para defender sus propios intereses.

Es importante establecer que en los últimos años se ha producido una serie notable de cambios en cuanto a las especies que los hombres quieren que formen parte de sus hogares. Y es que cada vez son más quienes toman la decisión de elegir como mascotas a animales que, en principio, no son aconsejables porque tienen cierta peligrosidad o porque requieren unas condiciones de hábitat o de alimentación específicas. Con ello nos estamos refiriendo, por ejemplo, a las serpientes o las iguanas.

En concreto, los expertos coinciden en subrayar una serie de problemas acerca de que animales como los citados quieran ser convertidos en seres domésticos:
• Los reptiles que se someten a ese “cambio” sufren desde estrés hasta problemas de adaptación severos que pueden traducirse en su muerte o en actitudes que pongan en peligro la seguridad de quienes les rodean.
• Los grandes felinos, tales como tigres o leones, son, en algunos casos, también convertidos en mascotas. Y eso es un gran peligro para sus dueños y para quienes estén cerca ya que, aunque puedan estar convenientemente cuidados y “amaestrados”, no hay que olvidar que su naturaleza es depredadora. Todo ello sin pasar por alto que cuentan con un peso y un tamaño que pueden causar daño aunque sea sin quererlo.

Los animales usados como guardianes suelen recibir crianzas muy duras, caracterizadas por una profunda carencia de afecto y un entrenamiento rígido. Hay quienes tienen la teoría de que cuanto menos amor se les demuestre, más eficientes serán en su impuesta tarea de cuidar la casa. En otras palabras, adoptar a un animal doméstico para convertirlo en guardia de seguridad no es diferente a la esclavitud; sin embargo, dado que la víctima es de una especie diferente, el impacto en la psicología de las personas parece ser menor, como si el abuso no fuera digno de ser repudiado.

Animal domésticoCabe destacar que algunos animales son domésticos porque, en su desarrollo histórico como especie, se han adaptado a convivir con los humanos y presentan características muy diferentes a las que exhiben los animales salvajes. Las ovejas, los caballos, las gallinas y las vacas, entre muchas otras especies, pertenecen al conjunto de los animales domésticos. Sin embargo, las especies más representativas son aquellas que suelen convivir con las personas en el seno de la casa, como los perros y los gatos.

Hablar de animales domésticos incluyendo las vacas y las gallinas es peligroso, especialmente si la base del concepto es que se han acostumbrado a vivir con los seres humanos. Si bien hay muchos perros y gatos que llevan vidas horribles, también hay otros que son tratados como príncipes; en cambio, a menos que se encuentren en un santuario, las vacas, las gallinas, los cerdos y las ovejas, entre otros, viven auténticas pesadillas, una prisión perpetua que acaba con una muerte prematura sin haber hecho nada para merecer tal tortura.

Con respecto a los perros, representantes más prominentes de los animales domésticos, existen dos posturas contrarias en lo que se refiere a la vida que deberíamos proporcionarles: por un lado se encuentran quienes aseguran que un perro sólo es feliz si se le impone un cierto número de reglas; del otro extremo están las personas que defienden una crianza en la que él mismo escoja sus obligaciones y sienta tanta libertad como sea posible.

Los primeros suelen defender prácticas como el adiestramiento, que sirve para enseñar al animal a responder a una serie de órdenes muy específicas, y que en muchos casos lo convierten en un ser extremadamente obediente, al punto de poner en duda su condición de ser vivo; quienes abogan por una igualdad de derechos, por otro lado, confían en que cada especie aprende a relacionarse con su entorno haciendo uso de sus propias herramientas y que es necesario respetar las diferencias en lugar de aplacarlas.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y María Merino. Publicado: 2012. Actualizado: 2015.
Definicion.de: Definición de animal doméstico (http://definicion.de/animal-domestico/)