Del latín annus, un año es un periodo de doce meses que comienza el día 1 de enero y finaliza el 31 de diciembre. El término también se utiliza para nombrar al periodo de doce meses, contando a partir un día cualquiera. Por ejemplo: “Mi hija comenzará la escuela primaria el año que viene”, “Si todo marcha bien, el próximo año viajaremos a Europa”, “Hace dos años que no me tomo vacaciones”, “Edgardo recién completará su rehabilitación el año entrante”, “Fui padre por primera vez en el año 1975”.
Para la astronomía, un año es el tiempo que tarda el planeta Tierra en dar una vuelta alrededor del Sol. El año astronómico dura exactamente 365 días, 5 horas, 48 minutos y 46 segundos. El calendario habitual del mundo occidental (conocido como calendario gregoriano) establece años de 365 o 366 días.
De acuerdo al calendario gregoriano, al momento de publicación de este artículo nos encontramos en el año 2010. Este calendario fue impulsado por el Papa Gregorio XIII (quien prestó su nombre al esquema) en reemplazo del calendario juliano (instaurado por Julio César y basado en el movimiento del sol).
En el calendario gregoriano nunca existió el año cero, sino que se comenzó directamente con el año uno. Puede decirse, por lo tanto, que nunca existió el 27 de julio del año cero. El inicio de la cuenta de este calendario coincide con el supuesto nacimiento de Jesucristo, aunque las evidencias históricas son contradictorias. De todas formas, el calendario gregoriano permite hablar de dos eras: antes de Cristo (a.C.) y después de Cristo (d.C.). En estos momentos, estamos en el año 2010 d.C.