Definición de apóstrofe

El concepto de apóstrofe deriva del latín apostrŏphe, que proviene de la lengua griega. Se trata de una noción que se emplea en el contexto de la retórica para nombrar a una interpelación que se realiza con vehemencia a uno o más sujetos, que pueden estar vivos o no; a algo inanimado; a un ente abstracto; o incluso a uno mismo.

Apóstrofe

Es importante no confundir el apóstrofe con el apóstrofo: un signo ortográfico que se emplea para la unión de dos términos, eliminando alguna letra. Dicho signo es .

Volviendo a la idea de apóstrofe, la figura aparece en la narración como una apelación a un interlocutor, sin importar si el interlocutor está presente o puede oír el discurso. El apóstrofe suele aparecer en las invocaciones, los rezos y los soliloquios.

Un ejemplo de apóstrofe es el siguiente: “¡Mar embravecido, cálmate ya! Deja de agitar el andar y permite llegar a destino. Serena tus olas y concede el honor de avanzar en paz por tus dominios”. Como se puede apreciar, el orador se dirige al mar: por supuesto, el océano no puede responderle para entablar un diálogo. Por eso el apóstrofe no pretende el desarrollo de una conversación.

Es habitual que el apóstrofe sea orientado a Dios: “Señor, no olvides mis plegarias. Confío en tu bondad infinita y en tu misericordia: necesito tu ayuda para salir adelante. ¡Oh, Dios Todopoderoso, no me dejes! Ruego por tu protección”.

Los apóstrofes, por otra parte, son frecuentes en el discurso político: “¿Qué es lo que quieren para el país? Sabemos que son tiempos difíciles y que hay que tomar decisiones trascendentes. ¿Están dispuestos a luchar por el bienestar de todos nuestros compatriotas?”.

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Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2015.
Definicion.de: Definición de apóstrofe (http://definicion.de/apostrofe/)