Definición de cacofonía

La cacofonía es un sonido poco agradable que se genera cuando la combinación de los distintos componentes de una palabra o de una frase carecen de armonía, es decir que son desagradables al oído. Tal como explica el diccionario de la Real Academia Española (RAE), se trata de un término de origen griego que significa “malsonante”.

Cacofonía

La cacofonía se produce por una repetición de fonemas o la pronunciación de una palabra que al unirse a otras en una misma frase resultan chocantes. Por otro lado, puede ser utilizada para marcar ejemplos de la insuficiencia del lenguaje, como ocurre en los tonos despectivos.

Los vicios más comunes del lenguaje son:

Anfibologia: se trata de una expresión poco clara, se presenta al utilizar dobles sentidos que dan lugar a más de una interpretación, por ejemplo al cambiar de lugar las palabras, ej: Decir “Ventiladores eléctricos de bolsillo” cuando queremos expresar “Ventiladores de bolsillo eléctricos”.

Pleonasmo o redundancia: se presenta cuando utilizamos palabras que no son necesarias, cuando repetimos términos o conceptos en una misma oración. Es un uso incorrecto del lenguaje. Por ejemplo usar frases como: “baja para abajo”, “callate la boca”, “gentío de gente”, “pensé para mis adentros”, “etc”.

Arcaismo: Utilización de términos anticuados en las maneras de escribir. Por ejemplo, palabras como: “curriculum” en vez de “curriculo”, “yo la vide” queriendo decir “yo la vi”, entre otros tantos.

Barbarismo: Utilizar frases o vocablos erróneos al hablar o escribir, Algunos ejemplos pueden ser: “poner los puntos sobres las ies”, “aprobastes el examen”.

Cacofonía: repetición de palabras o frases que generan redundancia y que quedan sonoramente desagradables. Por poner unos ejemplos: “atroz sosobra”, “camaron caramelo caramelo camaron”.

Extranjerismo: frases o voces de origen extranjero, tales como “garage”, “sweter”, “corner” o “sandwich”.

Impropiedad: Utilizar las palabras con un uso distinto al que realmente tiene. Algunas frases erróneas que sirven para ejemplificar esta explicación son: “examinar el tema con profundidad” para decir “examinar con detenimiento”, “fatídico” cuando se desea decir “fatal”.

Hiato: Utilizar la redundancia en los sonidos vocálicos. Dos vocales ubicadas de forma consecutiva la una con la otra. Algunas frases que ejemplifican este vicio son: “yo y Ignacio”, “la agua”, “etc”.

Solecismo: Un error de inexactitud en la claridad al hablar. Error de sintaxis. Una frase que puede ejemplificar este vicio es: “Le dije de que no entrar”.

Ignorantismo: Hablar de una forma en la que no se respeten las reglas permitidas dentro de la gramática. Un ejemplo de este uso incorrecto es “déjeme que le diga” para solicitar accesibilidad de parte del oyente. La forma correcta de expresar esto sería “permítame decirle”

Queismo: Cuando se utiliza el término “que” de forma inadecuada. También existe el “dequeismo” que es la utilización de la frase “de que” de forma incorrecta.

Volviendo a la cacofonía, es uno de los vicios más comunes tanto en el lenguaje hablado como escrito, sin embargo también puede servir como un recurso a la hora de hacer poesía, por ejemplo Quevedo solía utilizarla y muchos poetas del siglo de Oro lo hacían, de todas formas hay que ser muy cuidadoso a la hora de utilizar este tipo de formas erróneas para expresarse, debe haber una rigurosa necesidad de ellas.

La cacofonía, en este sentido, suele ser utilizada en la enseñanza de idiomas, en especial con los niños, cuando forma parte de los trabalenguas.

En estos casos, los dichos que presentan cacofonía constituyen un ejercicio interesante para que el estudiante logre mejorar su pronunciación. Por ejemplo: “Tres tristes tigres trigo trigaban en un trigal”.

Otros trabalenguas con cacofonías son:

El que poco coco come, poco coco compra;
el que poca capa se tapa, poca capa se compra.
Como yo poco coco como, poco coco compro,
y como poca capa me tapo, poca capa me compro.

Pedro Pérez pide permiso para partir para París,
para ponerse peluca postiza porque parece puerco pelado

Por otra parte, la cacofonía también puede emplearse como un recurso en la literatura. Hay ocasiones, incluso, en que la cacofonía se usa para que el lector termine creando, sin intención, una palabra que no quisiera pronunciar al combinar las sílabas de términos diferentes.

El antónimo de cacofonía es eufonía, una noción que hace referencia al efecto sonoro que resulta placentero o estético cuando se combinan los sonidos en una expresión.

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