Calificación es la acción y efecto de calificar, un verbo que significa apreciar o determinar las cualidades o circunstancias de alguien o de algo, expresar dicho juicio o juzgar el grado de suficiencia de los conocimientos demostrados por un alumno mediante un examen o ejercicio.
El concepto de calificación está vinculado al de evaluación, que se refiere a la acción de señalar, estimar, apreciar o calcular el valor de algo. Así, una evaluación es el tipo de examen que permite calificar las aptitudes y el rendimiento de los alumnos o empleados, por ejemplo: “He estado analizando el informe de evaluación y no estoy conforme, creo que podrías aportar mucho más a la empresa”, “Julio obtuvo un diez en la evaluación de matemáticas”.
La calificación, por lo tanto, es el resultado de la evaluación. Se conoce con el mismo nombre a la puntuación obtenida en el examen o cualquier otro tipo de prueba: “La calificación más alta del curso ha sido de siete puntos”, “Mi calificación no fue suficiente para aprobar la materia”.
Más allá de una evaluación o examen formal, la calificación, en el sentido de establecer un juicio, es una noción que se utiliza en la vida cotidiana a cada momento. Cuando una persona decide comprar un coche y compara entre varios modelos y marcas, lo que está haciendo, en definitiva, es evaluar cada vehículo para decidir cuál comprar de acuerdo a la calificación que le otorgue a cada uno. No hace falta que el comprador le otorgue un puntaje al coche, pero, en la práctica, terminará adquiriendo aquel que calificó mejor según sus preferencias.