Definición de carisma

Del latín charisma y con origen en un vocablo griego que significa “agradar”, el término carisma se refiere a la capacidad de ciertas personas para atraer y cautivar a los demás. Un sujeto carismático logra despertar la admiración del prójimo con facilidad y de manera natural.

Carisma

El carisma es algo innato y forma parte de la personalidad del ser humano. Se trata de una capacidad que está asociada al éxito, lo que se basa en la concepción de que al carismático le va bien en la vida. Por eso hay quienes afirman que se puede ayudar a una persona a ser carismática a través de reforzar su autoestima, sus capacidades como orador y su apariencia.

El sociólogo Max Weber consideraba que el carisma permite ejercer una forma de poder. Los ciudadanos advierten una personalidad extraordinaria en el líder carismático y permiten ser conducidos por él. Este tipo de liderazgo posibilitó que Adolf Hitler, por ejemplo, construyera su liderazgo y ejerciera el poder de una manera destructiva y carente de racionalidad.

La gran mayoría de los líderes tienen un carisma especial, más allá de sus méritos intelectuales o profesionales; gracias a ello, tienen el poder de congregar a sus seguidores y lograr que éstos cumplan sus deseos o, al menos, crean en sus palabras.

La contrapartida de una persona carismática es un individuo que no logra conectarse con los demás seres vivos, sean humanos o animales, y que guarda un profundo resentimiento contra el primero por acaparar la atención que, en su opinión, le corresponde a él mismo. En casi todo grupo relativamente numeroso de personas suelen existir ambos roles y, como es de esperarse, la relación que se crea entre ellos es intensa y peligrosa.

Envidia es el primer concepto que viene a la mente cuando se estudia el comportamiento de los individuos que carecen de carisma; suelen ver al líder como un ser poco preparado, sin el talento suficiente para ejercer ese papel que el resto de los integrantes del grupo le han asignado tan injustamente. Este sentimiento lo viven de una manera muy tortuosa, ya que no consiguen dejar de pensar en que ellos deberían recibir la atención de los demás, que su trono les ha sido arrebatado.

CarismaMuy ligado a la envidia se encuentra el sentimiento de humillación, la idea de que todos están al tanto de los pensamientos del ser no carismático y que se ríen a sus espaldas por su fracaso. Esta conjunción de sensaciones es una peligrosa fórmula que da como resultado la frustración y la sed de venganza, de una venganza que sólo tiene sentido en la mente del afectado y que no ve límites de tipo moral.

En la historia del ser humano existen sobradas historias de personas envidiosas del poder y del éxito de otras, que han hecho lo posible por conseguir derrumbarlos y quitarles el puesto de liderazgo. Otelo, una de las obras maestras de Shakespeare, relata de forma magistral e inolvidable una escalofriante historia que gira entorno a las ansias de poseer lo ajeno; probablemente no haya cuadros más impactantes que los actos de esta joya de la literatura inglesa, que aumentan en intensidad hasta dejar al espectador tan derrumbado y desolado como el propio protagonista.

En el día a día, es difícil encontrar una trama tan despiadada como la de Otelo, pero ciertamente existen muchos planes concebidos a sangre fría que tienen el objetivo de destronar a los líderes, de exponerlos y de demostrar que no merecen lo que han conseguido; sin embargo, por lejos que pueda llegar la envidia, jamás conseguirá hacerse con el carisma.

Para la religión, el carisma es un don que Dios concede, a través del Espíritu Santo, a algunos creyentes en beneficio de la comunidad. Los movimientos carismáticos, como el Pentecostalismo, tienen la misión de ayudar a construir la comunidad cristiana.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2009. Actualizado: 2009.
Definicion.de: Definición de carisma (http://definicion.de/carisma/)