Definición de coagulación

El concepto de coagulación proviene del latín coagulatio. Se trata del acto y el resultado de coagular: lo que ocurre cuando un líquido, en especial la sangre, se espesa o se solidifica.

Coagulación

La coagulación, por lo tanto, supone la transformación de un fluido en una sustancia pastosa y densa. Este proceso, cuando involucra a la sangre, tiene importantes consecuencias para el organismo.

A medida que se produce la coagulación, la sangre va perdiendo su estado líquido hasta que se genera un coágulo. Esto permite, por ejemplo, que deje de fluir la sangre a través de un vaso que se rompió.

En la coagulación intervienen las plaquetas, que son células ovales –carentes de núcleo– que se hallan en la sangre de los animales vertebrados. El proceso también se desarrolla gracias a las proteínas de la sangre denominadas fibrinas. Al dañarse un vaso sanguíneo, primero las plaquetas generan una especie de tapón para interrumpir la pérdida de sangre. Este proceso se conoce como hemostasis primaria. De manera paralela, diversas reacciones enzimáticas permiten la formación de la fibrina, que refuerza el tapón hecho por las plaquetas. A esta propiedad se la llama hemostasis secundaria.

Existen diversos desequilibrios que afectan a la coagulación y que pueden causar desde la aparición de hematomas hasta una hemorragia espontánea o una trombosis (un coágulo que bloquea un vaso sanguíneo). También hay enfermedades relacionadas a los problemas de coagulación.

Una de ellas es la hemofilia, un trastorno genético vinculado al cromosoma X que impide la correcta coagulación de la sangre. Un paciente hemofílico puede sufrir sangrados espontáneos que resultan prolongados y que pueden atrofiar sus articulaciones.

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Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2016.
Definicion.de: Definición de coagulación (http://definicion.de/coagulacion/)