Confirmación es la acción y efecto de confirmar (ratificar, asegurar o revalidar algo, corroborar su certeza). La confirmación, por lo tanto, es una nueva prueba de la verdad de un dictamen o suceso.
Por ejemplo: “La confirmación del embarazo llegó a través de un comunicado de prensa enviado por la actriz a los medios de su país”, “Los rumores indican que el entrenador renunciará en las próximas horas, aunque aún no hay una confirmación oficial al respecto”, “El análisis del ADN dio la confirmación necesaria y permitió la encarcelación del acusado”.
La confirmación también forma parte de la retórica. En este caso, el término se utiliza para nombrar a la parte del discurso en la cual se suministran las pruebas necesarias para demostrar la proposición.
Para la Iglesia Católica, la confirmación es un sacramento a través del cual las personas que ya están bautizadas se integran de forma plena a la comunidad católica. En ciertas ramas del catolicismo, la confirmación se administra inmediatamente tras el bautismo. En la Iglesia Católica Apostólica Romana, en cambio, el rito tiene lugar durante la primera adolescencia, por lo general dos años después de la primera comunión.
La confirmación se concreta a través de la imposición de manos y de la unción con óleos sagrados por parte de un sacerdote. Antes del rito, el creyente debe asistir a una formación de catequesis que incluye temas como la iglesia, los sacramentos, la Biblia y los santos. La persona, por otra parte, debe estar en estado de gracia (es decir, sin pecado mortal) antes de recibir este sacramento.