Conmoción procede del latín commotĭo y señala al movimiento o la perturbación violenta del ánimo o del cuerpo. Se produce después de un fuerte impacto, que puede ser físico o emocional.
Una conmoción cerebral es una lesión que genera una interrupción de la función cerebral normal a causa de un traumatismo. Tras la conmoción, el cerebro no funciona de manera adecuada durante un tiempo que incluso puede incluir la pérdida de conciencia.
Existen diversas causas que pueden generar una conmoción cerebral. En general, cualquier impacto que haga que el cerebro rebote contra el cráneo puede producir una conmoción: un accidente automovilístico, una caída, un golpe, etc. Por ejemplo: “El piloto de Ferrari sufrió una conmoción cerebral al estrellarse frente a un paredón a más de 200 kilómetros por hora”, “Los golpes propinados por la patota le causaron una conmoción cerebral y permanece internado en observación”, “El abuelo de Javier se cayó y se golpeó la cabeza contra el piso: tuvo una conmoción cerebral, pero ya se recuperó”.
La conmoción también puede ser una turbación anímica por una noticia o una sorpresa: “Cuando me enteré de la novedad, sentí una gran conmoción y empecé a gritar”, “La mujer escuchó al policía y quedó paralizada: la conmoción fue tan grande que ni siquiera rompió en llanto”.
Conmoción, por último, puede ser un levantamiento o tumulto en un pueblo o ciudad: “La conmoción en Villa San Martín ha obligado a renunciar al intendente”, “Las fuerzas de seguridad se vieron obligadas a intervenir ante la conmoción de los manifestantes”.