Definición de curiosidad

Con origen en el latín curiositas, la curiosidad es la intención de descubrir algo que uno no conoce. Dicha voluntad suele enfocarse a cosas que a la persona no le atañen o que, supuestamente, no le tendrían que importar.

Curiosidad

Por ejemplo: “Ya sé que no es asunto mío, pero te lo pregunto por curiosidad”, “La curiosidad me llevó a abrir el baúl”, “Hay cosas que es mejor no saber, te sugiero controlar tu curiosidad”.

Suele considerarse que la curiosidad constituye una conducta natural, compartida por el ser humano y los animales. En el caso de las personas, entran en juego diversos factores psicológicos y emocionales que llevan a un individuo a la búsqueda de información para saciar su interés por ciertos datos o para confirmar alguna creencia. Gracias a la curiosidad, las personas interactúan con otros sujetos y con el entorno en general.

Se puede asociar la curiosidad a un instinto que, incluso, forma parte de los mecanismos de subsistencia de los seres vivos. La curiosidad, en este sentido, se encuentra codificada en el ADN de las especies.

En algunos casos, la curiosidad puede derivar en una conducta peligrosa o dañina. Un hombre no puede violar la intimidad y la privacidad de otro sólo para satisfacer su curiosidad: esto quiere decir que no tiene derecho de abrir su correspondencia, espiar por la ventana o revolver su basura con el justificativo de querer saber más sobre él. Otro ejemplo de curiosidad insana es la persona que decide arrojarse desde treinta metros de altura porque quiere descubrir qué se siente.

CuriosidadPero la curiosidad suele ser uno de los puntos de partida hacia el desarrollo personal, artístico y profesional. Durante la infancia, antes de sumirnos a esa serie tan peligrosa de prohibiciones y reglas ideadas por gente a la que jamás conoceremos, lo normal es que no sepamos frenarnos ante el impulso de saber más, de aprender, de llegar hasta el fondo de cada misterio con el que nos tropezamos, o bien que no queramos hacerlo aunque nuestros mayores intenten disuadirnos.

Y es así, dejándonos llevar por nuestras ansias de descubrir lo aparentemente oculto y prohibido que muchas veces cultivamos vocaciones, o bien abrimos puertas que los demás seres humanos creían imposibles de abir, o que ignoraban completamente. En casos triviales la curiosidad se asocia a buscar el escondite de los regalos de Navidad, de leer una carta ajena o de espiar a otra persona por una mirilla; pero este impulso puede llevarnos a generar grandes avances.

Claro que es tan interesante la curiosidad que, como se menciona en el tercer párrafo, compartimos con el resto de los animales, como el mecanismo que adquirimos y ponemos en marcha cada vez con más intensidad para bloquearla. ¿Cómo consigue una persona que en su infancia mostraba una inquietud constante, convertirse en un ser moderado y reacio a los cambios?

A través de los consejos de los mayores y de las decepciones de la vida, poco a poco nos vamos convenciendo de que los riesgos no valen la pena, y así vamos apagando nuestra curiosidad. Una vez más, el poder de las imposiciones sociales nos moldea, sacrificando algunos de nuestros mejores rasgos en el proceso.

La metáfora de uso popular “la curiosidad mató al gato” tiene origen en la lengua inglesa y sirve para advertir acerca de lo peligroso que puede resultar investigar o experimentar en exceso. Existe asimismo un final para dicha frase, aunque no se usa con tanta frecuencia: “pero la satisfacción lo revivió”. Cabe mencionar que su versión original no contenía el término “curiosidad”, sino “preocupación”, y su primera aparición en la literatura se puede apreciar en la obra “Every Man in His Humour“, del dramaturgo británico Ben Jonson, en el año 1598.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2012. Actualizado: 2014.
Definicion.de: Definición de curiosidad (http://definicion.de/curiosidad/)