Definición de direccionalidad

La base del término direccionalidad es dirección, una palabra que procede de la unión en latín de tres partes muy claramente diferenciadas. De esta manera, podemos decir que la raíz del término que nos ocupa se forma de la unión del prefijo di- que significa “divergencia múltiple”, del verbo regere que es sinónimo d “regir” y del sufijo –ción que es la acción o el efecto de algo.

Direccionalidad

Direccional es algo que puede orientarse o dirigirse hacia una dirección. Esta cualidad se conoce como direccionalidad, un concepto que está asociado a la idea de dirección (el trayecto que realiza un cuerpo al moverse, la tendencia hacia una cierta meta o la guía que permite dirigir a alguien o algo).

En este sentido podemos exponer que, aunque existen multitud de elementos que se caracterizan por dicha cualidad, una de las formas de direccionalidad más estudiada es la que se produce en la escritura. Y es que es importante que ya desde pequeños se enseñe a las personas a realizar una correcta dirección de las grafías.

Precisamente en este sentido, los grafólogos, que se encargan de estudiar las particularidades de la letra de un individuo para a partir de ella determinar las cualidades psicológicas de este, ponen mucho interés y dedicación en el análisis de la direccionalidad de la misma. Y es que puede darles pistas muy exactas para descubrir las señas de identidad propias de aquel.

Además de todo ello también hay que establecer que también se habla de la direccionalidad para hablar de lo que es la comunicación. Así, por ejemplo, se suele decir que una comunicación lo es cuando hay tanto un emisor como un receptor utilizando un mismo canal y estos se transmiten mensajes no al mismo tiempo sino primero uno y luego otro. Un ejemplo de este tipo de comunicación es la que se da a través del uso de unos walkie talkies.

El concepto de direccionalidad es muy usado con relación a los micrófonos, que son dispositivos que permiten amplificar las ondas de sonido. De esta forma, podemos encontrar al micrófono de direccionalidad variable, cuyo potenciométro es el que posibilita la elección de la dirección.

Estos micrófonos pueden ser omnidireccionales, bidireccionales, cardioides, supercardioides o hipercardioides.

Los micrófonos omnidireccionales están en condiciones de captar cualquier sonido más allá de la dirección de donde provengan, ya que mantienen con constancia su capacidad sensible de respuesta.

El micrófono bidireccional, en cambio, sólo puede captar las ondas sonoras que recibe en su frente y en su lado posterior. Esto quiere decir que los sonidos que le llegan por los costados no son registrados.

Los micrófonos cardioides, por otra parte, son micrófonos unidireccionales que tienen una mejor respuesta a las ondas que capta por su frente, gracias a la forma de su diafragma.

El micrófono supercardioide presenta un ángulo de registro menor al de los cardioides, algo que actúa como una especie de filtro ante los ruidos de ambiente.

Por último, un micrófono hipercardioide se asemeja al aparato cardioide aunque, como su lóbulo de la parte delantera resulta más angosto y su lado posterior es menos sensible, brinda una respuesta alterada en comparación con el otro tipo de dispositivo.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y María Merino. Publicado: 2008. Actualizado: 2012.
Definicion.de: Definición de direccionalidad (http://definicion.de/direccionalidad/)