Se conoce como energía potencial a la capacidad que tiene un cuerpo para realizar un trabajo de acuerdo a la configuración que tenga en el sistema de cuerpos que ejercen fuerzas entre sí. En otras palabras, la energía potencial es la energía que es capaz de generar un trabajo como consecuencia de la posición del cuerpo.
El concepto supone que, cuando un cuerpo se moviliza con relación a un cierto nivel de referencia, está en condiciones de acumular energía. Por ejemplo: cuando un cuerpo es levantado a una determinada altura, adquiere energía potencial gravitacional. Al dejar caer dicho cuerpo, la energía potencial se convierte en energía cinética.
La energía potencial es, en definitiva, una magnitud escalar que está asociada a un campo de fuerzas. La diferencia entre los valores de campo de un punto A respecto a un punto B es igual al trabajo que realiza la fuerza para realizar un recorrido entre A y B.
La energía potencial química es aquella que se transforma en energía cinética a partir de un proceso de combustión interna. Los automóviles impulsados por gasolina aprovechan la energía potencial química de ésta (que, al entrar en combustión, genera la energía suficiente para mover al vehículo).
Otro tipo de energía potencial es la energía potencial elástica, que se produce cuando aumenta la energía interna acumulada en un sólido deformable por el trabajo que ejercen las fuerzas que causan la deformación.
Los alimentos, por último, cuentan con energía potencial en forma de energía química, que se libera cuando son procesados por el organismo.