Del latín excellentĭa, la excelencia es la calidad superior que hace a alguien o algo digno de una alta estimación y aprecio. Por ejemplo: “Este es un vino de excelencia, ideal para acompañar las carnes rojas”, “Usted acaba de adquirir un producto de excelencia: no se va a arrepentir”, “Pérez es un jugador de excelencia que nos permitirá luchar por el título”.
La excelencia, por lo tanto, se vincula a la perfección y las características sobresalientes. El término señala aquello que está por encima del resto y que tiene pocas falencias o puntos débiles. Puede tratarse de un producto de calidad probada o innovador.
En el caso de los seres humanos, la excelencia hace mención a alguna capacidad extraordinaria o a un talento difícil de igualar. También puede tratarse de una condición moral muy elevada.
Excelencia, por otra parte, es el tratamiento de respeto y cortesía que se da a ciertos sujetos por su condición, empleo o dignidad. En España, esta fórmula es utilizada por los nobles que ostentan la Grandeza de España (una jerarquía nobiliaria): “Su Excelencia ingresará a la sala en breves instantes”, “Este comedor fue construido gracias a una donación de Su Excelencia el Marqués de Sandoval”.
Este tratamiento también puede utilizarse para nombrar a jueces, diplomáticos y otras autoridades: “Si Su Excelencia me lo permite, quisiera exponer las razones que me llevaron a tomar esta decisión”.
“Su Excelencia”, por último, es un filme estrenado en 1967 que cuenta con el protagonismo del actor mexicano Cantinflas y la dirección de Miguel Delgado.