Expectativa, del latín exspectātum (“mirado” o “visto”), es la esperanza de conseguir o realizar algo. Por ejemplo: “Tengo la expectativa de lograr algo grande con este muchacho”, “Quiero devolver este televisor: la verdad que no cumplió con mis expectativas”.

ExpectativaLa expectativa suele estar asociada a la posibilidad razonable de que algo suceda. Para que haya expectativas tiene que haber, por lo general, algo que las sustente. De lo contrario, sería una simple esperanza que puede ser irracional o basarse en la fe.

Si hay una gran cantidad de nubes en el cielo, la expectativa de la gente será que llueva. Por eso la respuesta a dicha expectativa será salir con paraguas a la calle para evitar mojarse en el momento que se inicien las precipitaciones.

La expectativa surge en los casos de incertidumbre, cuando aún no está confirmado qué es lo que va a ocurrir. La expectativa es aquello que se considera más probable que suceda: se trata, en definitiva, de una suposición más o menos realista. Si la expectativa no se cumple, el sujeto experimentará una decepción (“Pensé que este regalo te iba a gustar, pero veo que mis expectativas estaban equivocadas”). En cambio, si la realidad supera las expectativas, la persona sentirá alegría por la sorpresa (“Este disco es maravilloso, superó todas mis expectativas”).

La expectativa, en definitiva, está vinculada a las predicciones y previsiones. A mayor cantidad de certezas sobre el futuro, más probabilidades existen que se cumplan las expectativas: “Existe una expectativa muy grande por el anuncio del presidente, ya que varios ministros señalaron que será beneficioso para la economía”.