Del latín explicĭtus, explícito es aquello que expresa una cosa con claridad y determinación. Cuando algo es explícito, puede ser apreciado o advertido de manera evidente, sin lugar a dudas. Por ejemplo: “El actor hizo explícito su mal día al insultar a los periodistas que cubrían el evento”, “La violencia explícita de la televisión no ayuda al desarrollo de los niños y los adolescentes”, “Una acción semejante requiere de un rechazo explícito y enérgico por parte de las autoridades nacionales”.
La noción de explícito suele utilizarse para calificar los contenidos de películas, programas de televisión, discos y otras obras. De esta manera, es posible diferenciar entre el material que sugiere determinadas situaciones (como un asesinato o una relación sexual) y aquel que exhibe las acciones de forma directa (mostrando como un cuchillo atraviesa el cuerpo de alguien y brota la sangre, o el cuerpo desnudo de los protagonistas).
Lo habitual es que las obras con contenido explícito incluyan una advertencia para que los padres puedan determinar si resulta conveniente que sus hijos tengan acceso al material. Las películas, en este sentido, tienen diversas calificaciones (no apta para menores de 18 años, apta para todo público, etc.), mientras que los discos con letras explícitas llevan una leyenda que recomienda supervisión de los padres (“Parental Advisory: Explicit Content”, en inglés).
En el ámbito de la matemática, una función explícita es aquella en que el valor de la variable dependiente puede calcularse directamente a través de los valores que adquieren las variables independientes.