Del latín facta, una fecha es una data (una indicación del tiempo en que ocurre o se hace algo). En el lenguaje cotidiano, puede asociarse a una fecha con un día específico. Por ejemplo: “¿Qué fecha es hoy? Hoy es 12 de mayo”, “La próxima fecha del torneo se jugará dentro de cuatro días”.
Las fechas son sistematizadas por un calendario, que es una cuenta que permite la organización del tiempo. Los calendarios actuales se basan en el ciclo de la Tierra con relación al Sol, por lo que reciben el nombre de calendarios solares.
El calendario oficial en el mundo occidental es, actualmente, el calendario gregoriano. Su promotor fue el Papa Gregorio XIII, que lo instauró en sustitución del calendario juliano en 1582. Bajo este calendario, en esta fecha vivimos en 2009, que supone que han transcurrido esa cantidad de años desde el nacimiento de Cristo. Al ser un calendario solar, cada año tiene una duración de 365 días (o 366 en los años bisiestos).
Elisabeth Achelis propuso, en 1930, una reforma del calendario gregoriano para convertirlo en un calendario perpetuo (donde todos los años son iguales). La propuesta de Achelis fue conocida como calendario mundial y contempla la organización de las fechas en doce meses, que se dividirían en cuatro trimestres iguales.
Cada trimestre tendría 91 días (13 semanas), empezando un domingo y finalizando un sábado. El trimestre comenzaría con un mes de 31 días y continuaría con dos meses de 30 días.
Por último, cabe destacar que se conoce como almanaque a la publicación anual que contiene información sobre ciertas fechas y que se ordena en un calendario.