Maleable es un término que procede del vocablo latino mallĕus (“martillo”). Se trata de un adjetivo que permite calificar a un material al que se le puede dar distintas formas sin quebrarlo o romperlo.

MaleableLa maleabilidad, por lo tanto, es una propiedad de la materia que puede ser labrada por deformación. En el caso de los metales, la maleabilidad es una propiedad similar a la ductilidad, aunque con diferencias específicas. El metal maleable puede batirse y extenderse en láminas o planchas delgadas. El metal dúctil, en cambio, permite obtener hilos. Cabe destacar que ambas propiedades (maleabilidad y ductilidad) no suelen encontrarse en el mismo material.

Los metales maleables, por lo general, pueden ser cortados o doblados cuando se ejerce una determinada presión. Esto les permite ser materiales útiles para soldaduras, por ejemplo. La escasa susceptibilidad a la corrosión y al óxido son otras características dadas por la maleabilidad.

Un material maleable es el aluminio, ya que permite obtener lo que se conoce como papel de aluminio (utilizado para la conservación de alimentos) o usarse para la fabricación de envases de tetra-brik.

En el lenguaje cotidiano, la maleabilidad está vinculada a la permeabilidad (que puede ser traspasado o penetrado con facilidad). Una persona maleable o permeable, en este sentido, es aquella que se deja influir por las opiniones ajenas o que resulta fácil de persuadir y convencer: “Renata es maleable: déjame hablar con ella y, en unas pocas horas, la tendremos de nuestra parte”, “Es un hombre muy maleable que siempre se acomoda según el entorno”.