Definición de mayorista

Mayorista es aquel comercio que vende, compra o contrata al por mayor. El concepto se diferencia de la noción de minorista, que es el comercio cuya actividad se realiza al por menor.

Mayorista

Por ejemplo: “Voy a ir un mayorista para comprar los platos descartables para la fiesta”, “Si quieres ahorrar dinero, puedes comprar alimentos no perecederos en un supermercado mayorista”, “El hombre de la tienda de zapatos me dijo que el mayorista aún no le había enviado los nuevos modelos”.

Además de lo expuesto, es importante que conozcamos otras señas de identidad que definen al mayorista y al trabajo que realiza:
• Se encarga de comprar mercancías al productor directamente o bien a otro mayorista.
• En la mayoría de los casos también se encarga de transportar mercancías.
• Debe acometer lo que sería el almacenaje y conservación de todos los productos que tiene a la venta en las mejores condiciones posibles.

A la hora de llevar a cabo una clasificación de mayoristas hay que resaltar que se puede hacer en base a cinco criterios diferentes:
• El lugar donde tienen ubicados sus locales y establecimientos.
• El tipo de productos que se encarga de vender.
• Las maneras en las que lleva a cabo el desarrollo de su actividad profesional.
• Si transmite o no la propiedad de lo que serían las mercancías que se encarga de poner a la venta.
• Los vínculos existentes con los productores o con los clientes.

De la misma manera, también es habitual que se proceda a clasificar a los mayoristas en función de la utilización que realizan en sus negocios de lo que sería la tecnología. En este caso, lo más frecuente es que aquellos se dividan en tres grupos: venta a distancia u online, autoservicio y tradicional.

El vendedor o distribuidor mayorista, en general, no entra en contacto directo con el consumidor final. Su función más habitual dentro de la cadena de distribución es ser el eslabón entre el productor o fabricante y el vendedor minorista.

Esto, de todas maneras, puede variar. Algunos mayoristas venden directamente al consumidor final, quien debe comprar una cantidad mínima para acceder al precio especial. Por otra parte, hay productores que venden sus productos al consumidor final, evitando el paso por un distribuidor mayorista.

Podemos analizar un hipotético caso en la distribución del maíz. Este producto es cultivado en el campo y comercializado por toneladas a un distribuidor mayorista. Éste compra la producción en grandes cantidades y, a su vez, las revende al distribuidor minorista. Es el minorista quien finalmente vende el maíz al consumidor final.

En cada uno de estos pasos de la cadena, el precio del maíz se irá incrementando. El campesino puede vender su producción al distribuidor mayorista a un precio de 2 dólares por kilogramo. El mayorista, a su vez, vende al minorista a razón de 3 dólares por kilo, mientras que el minorista ofrece el kilo de maíz al consumidor final por 3,8 dólares.

Además de todo lo expuesto, no podemos pasar por alto que también existe otra acepción para el término mayorista que nos ocupa. En concreto, hay que decir que antiguamente se usaba para referirse a todo aquel alumno que durante sus estudios se encontraba acudiendo a las clases de los mayores.

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