Definición de mercantilismo

Determinar el origen etimológico del término mercantilismo es lo primero que vamos a hacer, antes de entrar de lleno en el análisis de su significado. En concreto, tendríamos que decir que se trata de una palabra que procede del latín, y más exactamente es fruto de la suma de los siguientes componentes latinos: “mercari”, que es sinónimo de “comerciar”; “-il”, que viene a indicar una “cualidad”, y el sufijo “-ismo”, que es equivalente a “sistema”.

Mercantilismo

El mercantilismo es un sistema económico que se basa en el desarrollo del comercio y la exportación. Sus doctrinas fueron desarrolladas entre los siglos XVI y XVIII en Europa.

Para el establecimiento del mercantilismo, se requería de un Estado fuerte que pudiera tomar las medidas necesarias para regular la economía. Se consideraba que la prosperidad de cada nación estaba vinculada por el capital acumulado por ésta, que a su vez estaba representado por la acumulación de metales preciosos en poder del Estado.

Los teóricos mercantilistas sostenían que dicho capital podía incrementarse a partir de una balanza comercial positiva, es decir, con un nivel de exportaciones que supere al nivel de importaciones. Esto se traducía en un gobierno que debía implantar políticas proteccionistas, protegiendo la producción interna con aranceles a la importación y favoreciendo la exportación.

Todo esto explica por qué el Estado debía tener una posición fuerte en el establecimiento del mercantilismo. De lo contrario, la fijación de barreras arancelarias y la adopción de políticas proteccionistas en general no serían posibles.

En concreto, por todo lo expuesto, podemos establecer que estos son los pilares sobre los que se sustentaba el mercantilismo:
• La economía debe estar regulada en todo momento por el Estado.
• La riqueza de un país viene determinada por la cantidad de oro y de plata que tiene dentro de lo que serían sus fronteras.
• Para poder conseguir acumular más plata y más oro se hace necesario dos cosas: disminuir lo que son las importaciones y aumentar las exportaciones. Estas últimas, por su parte, deben ser incentivadas mediante el impulso de las manufacturas.
• Es fundamental que en el país pertinente se creen compañías que dependan del Estado para así mejorar el comercio.

Muchos son los personajes que abogaron y defendieron el mercantilismo. No obstante, entre todos ellos destaca el francés Jean-Baptiste Colbert. Este fue ministro del rey Luis XIV y destacó por llevar a cabo acciones tales como el restablecimiento de manufacturas antiguas y el otorgamiento de monopolios, el impulso del Canal de Languedoc, la mejora de las infraestructuras de comunicación como las carreteras y la construcción de otras nuevas para favorecer el comercio.

El mercantilismo tuvo su momento de auge, aunque también recibió muchas críticas. Diversos teóricos señalaron que el mercantilismo no tenía en cuenta las ventajas competitivas de cada país (cada nación cuenta con condiciones naturales que le permiten obtener ciertos productos con menos recursos, los cuales puede exportar para importar otros) y que, si sólo se acumulaba riqueza en forma de metales preciosos, la oferta de éste aumentaría y, por lo tanto, bajaría su precio.

En el lenguaje cotidiano, por otra parte, se conoce como mercantilismo al espíritu mercantil que se aplica sobre cosas que, en teoría, no debería ser susceptibles de comercio. Por ejemplo: “No entiendo el mercantilismo en las relaciones afectivas”.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y María Merino. Publicado: 2011. Actualizado: 2014.
Definicion.de: Definición de mercantilismo (http://definicion.de/mercantilismo/)