La noche es el tiempo en que falta la claridad del día. Es el periodo que va del ocaso (cuando el sol atraviesa el plano del horizonte y pasa a ubicarse en un hemisferio no visible) al amanecer (cuando el sol atraviesa el plano del horizonte y pasa al hemisferio visible) del día siguiente.
La duración de la noche (y del día) varía a lo largo del año. La noche más corta ocurre con el solsticio de verano (cuando el sol alcanza su máxima posición meridional o boreal), mientras que la más breve tiene lugar con el solsticio de invierno.
En la cultura popular, la noche suele ser el escenario elegido para las historias de miedo y terror. Esto se basa en la asociación que se realiza entre la oscuridad y el peligro, ya que la falta de luz sería terreno propicio para que asesinos y monstruos se oculten.
Por otra parte, algunas de las más populares criaturas fantásticas, como los vampiros y los hombres lobo, viven de noche y evitan la luz solar.
Para el cristianismo, la noche se vincula con el fin del mundo. Suele asociarse, en este sentido, al estado moral del hombre cuando se encuentra bajo la influencia del diablo.
En la actualidad, la noche también está relacionada con la diversión y el entretenimiento para adultos. Las discotecas y locales bailables, por ejemplo, abren por las noches y cierran al amanecer. Por esto mismo, la noche suele ser asociada a una vida poco sana: “A Miguel le gusta la noche”.