Una oración es, para la gramática, una palabra o un conjunto de palabras que cuenta con autonomía sintáctica (es, por lo tanto, una unidad de sentido que puede expresar un sentido gramatical completo).
Existen diversos tipos de clasificación de las oraciones según sus características. De acuerdo a la presencia de núcleos verbales, puede distinguirse entre oraciones simples, complejas o compuestas.
Las oraciones simples cuentan con un único núcleo verbal; en otras palabras, tienen un solo predicado. Por eso resultan las oraciones más usadas en la infancia y por las personas que se encuentran en medio del proceso de aprendizaje de una lengua. Por ejemplo: “Martín compró un libro”, “Julieta pateó la pelota”, “Juan José rompió el cuaderno”.
Las oraciones complejas, por su parte, son oraciones simples con un núcleo verbal principal y, al menos, otro subordinado.
Llegamos así a las oraciones compuestas que suponen la unión de varias oraciones a través de nexos coordinadores o por una pausa de yuxtaposición (que es una unión sin nexo de elementos contiguos equifuncionales).
Las oraciones compuestas por coordinación presentan sintagmas unidos en condición de igualdad: “Los chicos y las chicas juegan al fútbol”, “Los ancianos cantan y bailan”. Cabe destacar que estos sintagmas pueden estar enlazados por medios de nexos o sin ellos.
En cambio, las oraciones compuestas por subordinación presentan a dos o más sintagmas en un distinto nivel sintáctico: “La suave brisa del océano”.
Por último las oraciones compuestas yuxtapuestas aparecen enlazadas sin nexos: “Muchos ríen, algunos lloran, los demás sólo observan”.