De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española (RAE), el orgullo es arrogancia, vanidad o exceso de estimación propia, que muchas veces puede ser disimulable por nacer de causas nobles y virtuosas.

OrgulloLa etimología del término nos lleva a dos conceptos: el catalán orgull y el francés orgueil. El orgullo también puede ser relacionado con la soberbia, que proviene de la palabra latina superbia.

La significación positiva o negativa de este concepto suele estar determinada de acuerdo a la perspectiva filosófica que se tenga en cuenta. A nivel genérico, el orgullo suele referirse a la valorización del Yo sobre los deseos y los logros de los otros, con lo que resulta lo opuesto a la humildad.

Una de las aceptaciones negativas del orgullo tiene su origen en el cristianismo, que relaciona al orgullo con la persona vanidosa y prepotente que deja a Dios de lado. Para la Iglesia Católica, el orgullo (la soberbia) es uno de los siete pecados capitales descritos por Santo Tomás de Aquino.

En cambio, la connotación positiva del término nos lleva a su origen latino, donde un acto orgulloso puede ser sinónimo de óptimo o de bella factura. De esta forma, el orgullo puede ser visto como la estima apropiada que un hombre tiene de sí mismo y que proviene de la ambición moral de vivir en plena consistencia con valores personales racionales.

La distinción entre orgullo y soberbia es una tendencia moderna: mientras el orgullo se quedó con las significaciones positivas (“Estoy orgulloso de mis hijos”), la soberbia sigue relacionada con lo negativo.



    Definiciones relacionadas:
  1. Definición de soberbia