Óxido, un término que proviene de un vocablo griego que significa “ácido”, es el compuesto químico que surge con la combinación del oxígeno y un metal o un metaloide. También se conoce como óxido a la capa de distintos colores que se forma en la superficie de los metales por la oxidación.
Los óxidos pueden encontrarse en estado sólido, líquido o gaseoso a temperatura ambiente. Aquellos óxidos que tienen un único átomo de oxígeno reciben el nombre de monóxidos. Si tienen más de un átomo de oxígeno, comienzan a denominarse según los prefijos numéricos griegos: con dos átomos de oxígeno, dióxidos; con tres átomos de oxígeno, trióxidos; etc.
El estado de oxidación es la cantidad de electrones que un átomo adquiere o cede en una reacción química para alcanzar una cierta estabilidad. Los peródixos son sustancias con un enlace oxígeno-oxígeno en estado de oxidación -1. Los superóxidos, en cambio, son compuestos binarios.
Otra clasificación de los óxidos está vinculada al comportamiento químico. Los óxidos básicos se forman por la combinación de un metal y el oxígeno. Al agregarse agua, forman hidróxidos básicos. Los óxidos ácidos derivan de un no metal y el oxígeno. Con el agua, forman oxácidos. Los óxidos anfotericos, por último, tienen la participación de un elemento anfotero (óxidos capaces de actuar como ácidos o bases según la reacción).
De acuerdo a la estequiometría del compuesto, puede hablarse de óxidos binarios (la combinación del oxígeno y otro elemento) u óxidos mixtos (formados por el oxígeno y otros dos elementos distintos).