Del latín patientĭa, la palabra paciencia hace referencia a la capacidad que tiene una persona para soportar o tolerar algo sin ponerse nerviosa. De esta forma, un sujeto con paciencia es aquel que no suele alterarse.

PacienciaUna frase del tipo “Juan acabó con mi paciencia y lo golpeé” se refiere a un individuo que, cansado por algo que hizo o dijo Juan, se puso nervioso. De esta manera, Juan logró que la persona perdiera su paciencia y saliera de su estado de tranquilidad.

La paciencia también permite nombrar a la facultad de saber esperar algo (“Tuve mucha paciencia, decidí quedarme en la empresa y, finalmente, me ascendieron”), la capacidad para hacer cosas con minuciosidad (“Con paciencia, pude completar el rompecabezas de 2.000 piezas”) o a la lentitud para llevar a cabo una tarea (“El secreto para decorar una torta es hacer cada paso con paciencia”).

La paciencia, en definitiva, se asocia con la calma o la paz. Una persona paciente es aquella que sabe esperar y logra tomarse las cosas con calma. Lo contrario es un sujeto impaciente, que es ansioso y que desea todo de forma inmediata.

Por otra parte, el diccionario de la Real Academia Española (RAE) menciona otros dos significados del término paciencia que son muy diferentes a los ya vistos. Por un lado, la paciencia es el resalte inferior del asiento de una silla de coro; cuando éste esta levantado, la paciencia sirve de apoyo a quienes están parados.

Por otra parte, la paciencia es un bollo redondo y muy pequeño, que se elabora con huevo, harina, azúcar y almendras.



    Definiciones relacionadas:
  1. Definición de paciente