El concepto de pedagogía deriva del vocablo del griego antiguo paidagogós, compuesto por paidos (“niño”) y gogía (“llevar” o “conducir”). En sus orígenes, el término se refería al esclavo que acompañaba a los niños a la escuela.
Con el tiempo, la pedagogía pasó a denominar al conjunto de saberes que se ocupa de la educación y de la enseñanza. Hay quienes consideran que la pedagogía es una ciencia aplicada de carácter psicosocial, aunque otros creen que se trata de un saber o un arte.
Existen distintos tipos de pedagogía, como la pedagogía general (referida a las cuestiones universales de la investigación y de la acción sobre la educación), las pedagogías específicas (que sistematizan un cuerpo específico del conocimiento según las distintas realidades históricas), la pedagogía tradicional y la pedagogía contemporánea.
La pedagogía crítica es, por su parte, una propuesta de enseñanza que incita a los estudiantes a cuestionar y desafiar las creencias y prácticas que se les imparten. Consiste en un grupo de teorías y prácticas para promover la conciencia crítica.
En el marco de la pedagogía crítica, el profesor trata de guiar a los alumnos para que cuestionen las prácticas que son consideradas como represivas, a cambio de generar respuestas liberadoras a nivel individual y grupal.
El primer paso de la pedagogía crítica es lograr que el estudiante se cuestione a sí mismo como miembro de un proceso social (que incluye las normas culturales, la identidad nacional y la religión, por ejemplo). Una vez hecho esto, el alumno advierte que la sociedad es imperfecta y se lo alienta a compartir este conocimiento para modificar la realidad social.