La prensa es una máquina que se utiliza para comprimir. El término procede del catalán premsa y está vinculado a ejercer una presión o aplicar una fuerza. Existen distintos tipos de prensa de acuerdo al uso en cuestión.
La prensa mecánica o prensadora es la máquina que, a través de un volante de inercia, acumula energía y la transmite por vía mecánica o neumática a un troquel o matriz. Estas prensas, por lo tanto, permiten realizar el proceso conocido como troquelación (la realización de agujeros en metales, plásticos, cartones u otros materiales).
La prensa hidráulica, por otra parte, presenta un mecanismo con vasos comunicantes que son impulsados por pistones y que, a través de pequeñas fuerzas, permite conseguir otras mayores.
La prensa rotativa o simplemente rotativa es una máquina de impresión en que aquello que imprime se curva sobre un cilindro y, por lo tanto, utiliza rollos continuos que le permite imprimir grandes cantidades con mucha velocidad.
Esta última máquina está vinculada a otro uso del concepto de prensa. El término también se usa para nombrar al taller donde se imprime, al conjunto de las publicaciones periódicas (como los diarios) y al conjunto de las personas dedicadas al periodismo: “El futbolista se mostró indignado ante las preguntas de la prensa”, “El cantante se mostró muy amable con los trabajadores de prensa que cubrían la conferencia”.
La prensa amarilla está compuesta por las publicaciones sensacionalistas que buscan el impacto y el morbo, con grandes titulares de catástrofes, fotografías detalladas de crímenes y accidentes, etc. Otro tipo de prensa es la prensa salmón, dedicada a informar sobre economía y finanzas.