Prisma proviene del latín prisma y tiene su antecedente más remoto en un vocablo griego. Para la geometría, un prisma es un cuerpo limitado por dos polígonos planos, paralelos e iguales, llamados bases, y por tantos paralelogramos cuantos lados tenga cada una de las bases. Esto quiere decir que, si las bases son triángulos, estaremos hablando de un prisma triangular.
Se conoce como prisma recto a aquel cuyas caras laterales son rectangulares. El volumen de un prisma recto puede calcularse como el producto del área de una de las bases por la distancia entre ellas (o sea, por la altura).
En el campo de la óptica, un prisma es un medio transparente que está limitado por caras planas no paralelas y que permite producir la reflexión, refracción o descomposición de la luz. Estos prismas suelen ser de cristal y tener forma triangular.
Los prismas reflectivos se limitan a reflejar la luz y son usados en instrumentos como los prismáticos y los monoculares. Los prismas dispersivos, en cambio, permiten descomponer la luz en el espectro del arco iris. Los prismas polarizantes, por último, separan cada haz de luz en componentes con distinta polarización.
La noción de prisma, por otra parte, suele utilizarse para nombrar a la perspectiva o punto de vista. Por ejemplo: “Tienes que mirar la situación desde otro prisma para comprenderla”.
Prisma, por último, es el nombre de un asteroide descubierto el 17 de marzo de 1931 por A. Schwassmann. Se trata del asteroide número 1192 de la serie (1931 FE).