Definición de progesterona

Las hormonas que participan del proceso de gestación reciben el nombre de progestágenos. Dentro de este grupo, se encuentra la progesterona, que puede considerarse como progestágeno más importante entre aquellos que el ser humano produce de manera natural.

Progesterona

El término progesterona se trata de un neologismo conformado a partir de la suma de dos componentes latinos, como son el prefijo “pro-”, que puede traducirse como “hacia adelante”, y el verbo “gestare”, que es equivalente a “estar embarazada”.

Esta hormona esteroide, compuesta por cuatro hidrocarburos cíclicos que se encuentran interrelacionados entre sí y otros componentes, participa del embarazo, la embriogénesis y la menstruación. La progesterona es producida en la placenta, los ovarios, el hígado y las glándulas adrenales.

La progesterona también puede calificarse como una hormona de tipo sexual. Empieza a producirse después de la pubertad en las mujeres, fomentando el desarrollo madurativo a partir de su acción durante el ciclo menstrual. La progesterona, de hecho, es clave para el desarrollo del embarazo.

Durante el periodo de gestación, hay muchas mujeres que ven como sus ginecólogos toman la determinación de recetarles progesterona. Lo hacen porque lo consideran necesario para poder hacerle frente a determinadas situaciones que tienen lugar como sería el caso de que exista riesgo de que se produzca un aborto de manera natural.

No obstante, hay otros casos en los que una fémina, sin estar embarazada, también tiene que aceptar la receta de esa sustancia. En concreto, lo habitual es que el médico se la prescriba cuando se va a someter a un proceso de fertilización in vitro y es necesario, por tanto, que el útero esté en las mejores condiciones para recibir lo que es la llegada del bebé.

Asimismo no hay que olvidarse que las mujeres que tienen un sangrado absolutamente irregular durante la menstruación también deben tomar la medida de decantarse por la progesterona para acabar con esa anormalidad. En concreto, en estos casos, además ayuda a aliviar determinados síntomas habituales de esa etapa mensual como serían los dolores de espalda, la distensión abdominal, el cansancio, los cambios repentinos de humor o la fatiga.

La progesterona se puede presentar de diversas formas: mediante tabletas orales, en forma de gel vaginal, como supositorio o en inyecciones.

Cuando la progesterona se ingiere a través de píldoras con algún fin, puede provocar efectos adversos, como dolor de cabeza, problemas renales, calambres, retención de líquidos y enfermedades de tipo trombótico.

Los valores normales de progesterona en sangre varían de acuerdo a diferentes factores. En el hombre y en la mujer antes de la ovulación y después de la menopausia, se sitúa por debajo de un nanogramo por mililitro. En la mitad de su ciclo, las mujeres muestran un nivel de progesterona en sangre de entre cinco y veinte nanogramos por mililitro. Durante el embarazo, por último, la cantidad de progesterona varía entre once y noventa nanogramos por mililitro de acuerdo a la etapa.

Una medición del nivel de progesterona, por lo tanto, puede ayudar a diagnosticar embarazo, problemas de ovulación, hiperplasia suprarrenal congénita o diversas clases de cáncer.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y María Merino. Publicado: 2013. Actualizado: 2015.
Definicion.de: Definición de progesterona (http://definicion.de/progesterona/)