Prosa es la estructura que toma naturalmente el lenguaje para expresar conceptos. Dicha forma no está sujeta a determinadas medidas o cadencias, a diferencia del verso. Por eso el lenguaje prosaico suele definirse por oposición al verso.
La prosa se desarrolla hacia delante, mientras que el verbo obliga a regresar para dar lugar a las rimas. Por ejemplo: “Don Gómez miró a su alrededor y sintió una inmensa tristeza” es una frase que puede enmarcarse dentro de la prosa. “Don Gómez miró la puerta / recordó a su hija muerta” es un verso que podría formar parte de un poema.
Se conoce como prosa poética a la obra que presenta los mismos elementos que un poema (hablante lírico, actitud lírica, tema y objeto), aunque sin sus elementos formales (rima, métrica).
Este tipo de poemas, por lo tanto, está escrito en prosa, pero se diferencia del relato o del cuento al no tener la narración de hechos como fin, sino que su objetivo es transmitir sensaciones.
Los microrrelatos son los ejemplos más habituales de prosa poética, ya que la intención estética predomina sobre el deseo de narrar. Antonin Artaud y Julio Cortazar son algunos de los autores que se han caracterizado por el desarrollo de la prosa poética.
En el lenguaje coloquial, se utiliza la noción de prosa para hacer referencia al exceso de palabras para decir cosas poco importantes: “El Dr. Ramírez es un político de prosa encendida y escasas ideas”, “Basta con la prosa: por favor, resume los principales puntos de tu proyecto”.