Definición de proyecto factible

En primer lugar, antes de adentrarnos en el establecimiento del significado del término proyecto factible, lo que debemos hacer es determinar el origen etimológico de las dos palabras que le dan forma:
-Proyecto deriva del latín, en concreto de “proiectus” que, a su vez, emana del verbo “proicere”.
-Factible, por otro lado, es fruto de la evolución de la palabra latina “factibilis”, que se puede traducir como “se puede hacer”. Hay que resaltar que es el resultado de sumar el sustantivo “factum” (hecho) y el sufijo “-ible”, que se emplea para indicar posibilidad.

Proyecto factible

Un proyecto se compone de diversas acciones e ideas que interrelacionan y se llevan a cabo de forma coordinada con el objetivo de alcanzar una meta. Factible, por su parte, es aquello que es susceptible de realización o concreción.

La noción de proyecto factible refiere a aquellas propuestas que, por sus características, pueden materializarse para brindar solución a determinados problemas. Esto quiere decir que los proyectos factibles son viables y permiten satisfacer una necesidad concreta, detectada tras un análisis.

Dentro del ámbito de la investigación, podemos establecer que estos son los pilares sobre los que se sustenta cualquier proyecto factible:
-Su finalidad no es otra que proponer una solución concreta a un problema práctico existente.
-Para poder desarrollarse, debe girar en torno a tres tipos de objetivos: procesos, actividades y de acción.
-El contenido de todo proyecto de ese tipo debe estar conformado por los siguientes puntos dentro de su estructura: planteamiento del problema, objetivos claramente expuestos, justificación, el marco de referencia en cuestión, el diagnóstico, la factibilidad, la propuesta en sí, las recomendaciones y las referencias utilizadas.

Supongamos que, en el marco de una investigación, se advierte la existencia de un problema. Un proyecto factible será aquel que, partiendo una base sólida surgida de la propia investigación, ofrezca una posible solución que pueda instrumentarse ya que, por sus características, resulta accesible.

Para el desarrollo de un proyecto factible, se necesita elaborar un diagnóstico de una cierta situación. Hecho esto, un sustento teórico permitirá plantear la propuesta a llevar a cabo. En este punto, también es necesario establecer qué recursos se necesitarán y qué metodología será empleada.

En concreto, a la hora de poder diseñar lo que es un proyecto factible hay que hacerlo por pasos, desarrollándolo respondiendo a las siguientes preguntas:
1-¿Qué hacer?
2-¿Para qué llevarlo a cabo?
3-¿Por qué es necesario acometerlo?
4-¿Cómo hacerlo?
5-¿Dónde realizarlo?
6-¿Qué alcance tiene?
7-¿Cuándo se hará?
8-¿Quiénes lo acometerán?
9-¿Qué recursos y medios se usarán?
10-¿Qué sucederá después?
11-¿Qué limitaciones tiene?

Por lo general, más allá de la factibilidad del proyecto en cuestión, también se analiza su viabilidad desde el punto de vista económico. Hay proyectos que pueden ser factibles técnicamente, pero no viables financieramente.

Por ejemplo: si una escuela suele inundarse porque hay goteras, un proyecto factible para solucionar el problema consistiría en reparar e impermeabilizar el techo. En cambio, un proyecto que contemple demoler el edificio actual y construir uno nuevo no será factible ya que, aunque en teoría podría llevarse a cabo, no resulta lógico ni conveniente.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y María Merino. Publicado: 2013. Actualizado: 2015.
Definicion.de: Definición de proyecto factible (http://definicion.de/proyecto-factible/)