Con origen en el término latino pubertas, la pubertad es la primera fase de la adolescencia, en la cual se producen las modificaciones propias del paso de la infancia a la edad adulta.
El proceso de cambios físicos de la pubertad convierte al niño en un adulto capaz de la reproducción sexual. Por otra parte, la pubertad acrecienta las diferencias corporales entre el género masculino y el género femenino: antes de la pubertad, los niños y las niñas se diferencian sobre todo por sus genitales. Después de la pubertad, en cambio, se notan diferencias de tamaño, forma, composición y desarrollo funcional de muchas estructuras corporales.
En la mujer, durante la pubertad actúan hormonas como el estradiol, un estrógeno que promueve el crecimiento de las mamas y del útero. Los principales cambios físicos en las niñas son el crecimiento de vello púbico, los cambios en la vagina, el útero, y los ovarios, el inicio de la menstruación y fertilidad, las alteraciones en la forma pélvica, redistribución de la grasa y la composición corporal, el aumento de estatura y la aparición de olor corporal, cambios en la piel y acné.
En el hombre, la pubertad genera desarrollo de la musculatura, crecimiento de los testículos, engrosamiento de la voz, olor corporal y crecimiento en estatura, entre otros cambios.
Cabe destacar que existe la pubertad precoz, una pubertad anormalmente temprana. Este fenómeno puede ser producido por estrógenos en el ambiente (como la ingesta de medicamentos o alimentos contaminados con estrógenos), el estilo de vida sedentario o la obesidad.