La noción de reeducación se asocia al verbo reeducar. Como el término lo sugiere, consiste en educar o enseñar nuevamente algo.
El concepto es frecuente en la medicina. Los médicos reeducan al paciente cuando tienen que volver a enseñar cómo se usan aquellos órganos o extremidades que han sufrido un daño por una enfermedades o traumatismo.
La reeducación, en este sentido, implica una serie de técnicas que se usan para que la persona puede volver a recuperar el funcionamiento que perdió por algún tipo de incidente.
La idea de reeducación, de todos modos, se aplica en distintos ámbitos. En el sistema penitenciario, por ejemplo, se orienta a mejorar la formación del detenido para que éste pueda reinsertarse en la sociedad.
La rehabilitación psicofuncional, por otra parte, está vinculada a aquellas técnicas que se desarrollan de manera interdisciplinaria y que buscan rehabilitar a un sujeto para revertir alguna alteración.
La reeducación también se utiliza cuando surgen inconvenientes como producto de un esfuerzo desmedido o de ciertos cambios en alguna característica de la voz. Los expertos, por lo general, sugieren no hablar demasiado, usar la voz en un volumen apropiado y no fumar, entre otros consejos.
Los fisioterapeutas también apuntan a la reeducación cuando buscan modificar una postura corporal, por citar un caso.
Se habla, por último, de reeducación alimentaria para hacer referencia al proceso que busca que una persona afectada por anorexia, bulimia u otro trastorno, recupere una alimentación saludable. La intención es que la persona abandone el hábito nocivo y pase a alimentarse mejor.