El término reflejo proviene del latín reflexus y tiene varios usos. Un reflejo puede ser una respuesta involuntaria frente a un estímulo; la luz reflejada o la imagen de alguien o de algo que se refleja en una superficie; aquello que pone de manifiesto otra cosa; y la capacidad de una persona para reaccionar de forma rápida y eficiente, por ejemplo.
Como respuesta involuntaria, el reflejo es una pauta de comportamiento que se repite en toda una especie. Se trata de una respuesta local, que implica a solo una parte del organismo, y cuyo mecanismo es puesto en marcha de manera automática.
Un acto reflejo es una acción involuntaria que tiene lugar cuando un receptor sensorial es estimulado. La neurona sensorial recibe el estímulo y lo envía a un centro reflejo que se encuentra en la médula espinal; ésta lo retransmite a una neurona motora, que responde al estímulo, activa la secreción de una glándula o produce un movimiento muscular.
Como reflexión de la luz, un reflejo es el cambio de dirección de un rayo o de una onda que tiene lugar en la superficie de desaparición de dos medios. Esta reflexión puede ser especular (como acontece en un espejo) o difusa (la imagen se conserva, pero se refleja la energía).
Por otra parte, un reflejo es algo que pone de manifiesto otra cosa. Por ejemplo: “Su enojo con el entrenador fue el reflejo de una mala relación que ya lleva varios meses”.
Por último, el reflejo como capacidad de una persona se refiere a su manera de reaccionar: “Intentó golpearlo, pero pudo esquivar el puñetazo gracias a sus buenos reflejos”.
- Definiciones relacionadas:
- Definición de estímulo
- Definición de condicionamiento
- Definición de respuesta
- Definición de sensación
- Definición de irritabilidad
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