Definición de riqueza

La riqueza está vinculada a la abundancia. El uso más habitual del término se refiere a poseer una gran cantidad de cosas de valor material, como ser bienes o dinero. Por otro lado, este mismo concepto puede ser utilizado para expresar una fortuna a nivel simbólico, como ocurre cuando se habla de riqueza espiritual.

Riqueza

La riqueza material, por lo tanto, es la posesión o el control de numerosos bienes y activos. Dicha riqueza se crea cuando un proceso productivo o comercial genera más dinero del que se utilizó inicialmente como inversión para poner en marcha el proyecto. Si un sujeto invierte cien dólares al mes y gana doscientos dólares en el mismo período, se puede decir que obtiene una ganancia de cien dólares mensuales, lo cual se considera parte de su riqueza.

Cabe destacar que la riqueza es relativa. Un sujeto con un capital de 20.000 dólares puede ser considerado rico en ciertas regiones o desde la perspectiva de algunos sectores sociales, mientras que puede formar parte de la clase media en sitios y circunstancias diferentes.

La riqueza se opone a la pobreza. Quien es rico tiene dinero y medios materiales para satisfacer sus necesidades y para consumir bienes que no son imprescindibles. El pobre, en cambio, tiene dificultades para acceder a una vivienda digna, a los servicios sanitarios y a la alimentación.

La riqueza económica suele acarrear otro tipo de beneficios, como prestigio social o la acumulación de poder. En estos casos, se trata de ganancias más bien simbólicas, que trascienden lo material en sí mismo.

RiquezaOtros tipos de riquezas son la riqueza espiritual (“Juan es pobre, pero feliz: tiene una riqueza interior envidiable”) o la riqueza relativa de cualquier cosa (“Es un escritor excelente ya que tiene una gran riqueza de expresión), las cuales resultan aún más difíciles de determinar y medir que la material, ya que dependen de la percepción y la cultura de cada individuo en particular.

La riqueza espiritual, también llamada interior, suele asociarse a la felicidad cuando esta se alcanza sin necesidad de bienes materiales. La abundancia económica no priva a una persona de su plenitud a nivel sentimental, pero tampoco puede proporcionársela; por otro lado, sentirse bien con uno mismo puede abrir muchas puertas en el terreno laboral.

Para cada persona, la riqueza espiritual puede tener un significado muy diferente, o al menos mostrar ciertos matices que vuelvan único cada caso. Por ejemplo, es muy común que en nuestra sociedad se exalte el rol de la madre como figura indispensable para nuestro desarrollo, y muchos pueden asegurar que se sienten ricos si ven a su madre sonreír. Sin embargo, no todos cuentan con esa figura en su vida, sea porque nunca la han conocido, porque falleció o porque represente para ellos su peor pesadilla (como ocurre en ciertas historias de abuso infantil).

Esto hace que nadie pueda determinar si una persona goza de riqueza interior o no a menos que se cuente con un conocimiento muy profundo de su historia y de su plano sentimental para saber cuáles son sus necesidades, sus miedos, sus ambiciones a nivel emocional. Muchas veces, cabe la aclaración, uno mismo no es capaz de discernir con claridad qué espera de la vida, qué falta en su entorno para alcanzar la felicidad.

Otra característica que distingue esta acepción abstracta de la riqueza de la material es que, dado que no es tangible, es imposible de destruir o de sustraer. La abundancia económica puede acabarse tras una mala inversión o un robo, entre otras tantas situaciones desafortunadas; pero un recuerdo que despierta en nosotros un sentimiento cálido, que nos brinda felicidad repetida e indefectiblemente cada vez que lo evocamos, es nuestro para siempre, nadie puede arrebatárnoslo.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2010. Actualizado: 2013.
Definicion.de: Definición de riqueza (http://definicion.de/riqueza/)