Del latín rurālis, rural es un adjetivo que hace referencia a lo perteneciente o relativo a la vida en el campo. Lo rural, por lo tanto, es aquello opuesto a lo urbano (el ámbito de la ciudad).
Un campo es un terreno extenso que se encuentra fuera de los poblados. La tierra laborable, los sembrados y los cultivos forman parte del campo y, por lo tanto, del ámbito rural.
El paisaje rural suele incluir grandes extensiones de tierra y actividades propias de la agricultura o la ganadería. Si la vida urbana está vinculada al sector económico de servicios o a la actividad industrial, el mundo rural incluye el ordeñe de las vacas, la siembra de soja o la cría de ganado, entre otras actividades.
Se conoce como turismo rural a la actividad turística que se desarrolla en un espacio rural. Este tipo de turismo suele tener lugar en pequeñas localidades (con menos de 2.000 habitantes) o en zonas aledañas a los cascos urbanos de las ciudades.
El turismo rural ofrece hospedaje en grandes estancias o haciendas que son remodeladas y adaptadas para brindar todas las comodidades posibles a los visitantes. Es habitual que estos establecimientos estén dirigidos por familias y sean atendidos por sus propios dueños.
El agroturismo forma parte del turismo rural. Esta modalidad consiste en mostrar y enseñar al turista el proceso productivo que se realiza en los establecimientos agropecuarios. El visitante puede aprender cómo se produce el queso artesanal, por ejemplo, e incluso tiene la opción de comprar esos productos en el mismo establecimiento.