Del latín sapor, el sabor es la sensación que producen los alimentos u otras sustancias en el gusto. Dicha impresión está determinada en gran parte por el olfato, más allá de la respuesta del paladar y la lengua a los componentes químicos. Por eso cuando una persona está congestionada siente que los alimentos no tienen sabor.

SaborAl ingerirse un alimento, los dientes y las muelas desmenuzan el contenido. Ese proceso desprende aromas que ascienden a la nariz a través de la faringe. Los sensores de la lengua, mientras tanto, también captan los sabores de las sustancias químicas.

Los sensores situados en la lengua se conocen como papilas gustativas. Cada persona tiene cerca de 10.000 papilas, capaces de detectar los sabores básicos (salado, dulce, ácido o amargo). Los olores, en cambio, son muchos más variados.

Se habla de retrogusto para referirse al sabor que aparece cuando la sustancia química de la sustancia ya no se encuentra en las papilas gustativas. Cabe destacar que el sabor es la base de la industria alimentaria; por eso los productores emplean todo tipo de condimentos, saborizantes y aromatizantes para resaltar los sabores.

El organismo reacciona de distintas formas frente al sabor. Ante una sustancia muy ácida, por ejemplo, se produce una excesiva salivación en la boca con la intención de diluir el efecto.

Sabor, en otro sentido, es la impresión que algo produce en el ánimo y la propiedad de ciertas cosas de parecerse a otras debido a sus características: “Se trata de una obra de sabor posmoderno”, “El empate dejó un mal sabor al equipo local”.



    Definiciones relacionadas:
  1. Definición de gusto
  2. Definición de lengua
  3. Definición de sensor
  4. Definición de ácido
  5. Definición de gaseosa