Servidor es un término que proviene del latín servĭtor y cuyo uso ha cambiado en los últimos años. Entre las acepciones tradicionales del concepto, la palabra se usa para nombrar a la persona que sirve como criado o al nombre que, por cortesía, una persona se asigna a sí misma respecto de otra.
Por ejemplo: “Por favor, Roberto, llama a un servidor para que limpie la mesa y podamos tomar el te”, “El magnate tiene ocho servidores en su mansión que atienden sus caprichos a toda hora”, “Dora, este humilde servidor está dispuesto a ayudarla en lo que necesite”, “No se preocupe, señor, usted puede contar este servidor”.
En la actualidad, sin embargo, la noción de servidor está asociada al campo de la tecnología. Un servidor es una computadora que forma parte de una red y que provee servicios a otras computadoras, que reciben el nombre de clientes: “No funciona el portal: está caído el servidor”.
Los servidores suelen utilizarse para almacenar archivos digitales. El cliente, por lo tanto, se conecta a través de la red con el servidor y accede a los archivos en cuestión. En ocasiones, la computadora puede cumplir con las funciones de servidor y de cliente de manera simultánea.
Entre los distintos tipos de servidores, pueden destacarse los servidores de archivos (almacenan los documentos y los distribuyen a los clientes de la red), los servidores de correo (que guardan, reciben y envían correos electrónicos) y los servidores web (almacenan los documentos que son accesibles a través de Internet).