Una tecla es un botón, pieza o dispositivo que permite activar alguna función. Las teclas se encuentran presentes en numerosos dispositivos electrónicos o eléctricos y suelen ser pulsadas con un dedo.
Por ejemplo: “Se me rompió una tecla del teléfono”, “No encuentro la tecla para borrar en este teclado”, “El panel frontal de mi nuevo coche tiene tantas teclas que me cuesta recordar cada función”.
Lo lógica de los dispositivos electrónicos indica que las teclas funcionan como un interruptor eléctrico con dos contactos: uno ejecuta una función y el otro, realiza la función inversa. Si la tecla está pulsada, la función está abierta; si la tecla no está pulsada, la función está cerrada.
Además de las teclas físicas o tradicionales, existen teclas virtuales que aparecen en pantallas táctiles. Este tipo de teclas suelen aparece en los cajeros automáticos o ATM, en los cuales el usuario debe pulsar la pantalla para elegir entre distintas opciones (solicitar el saldo de una cuenta, extraer dinero, etc.).
La superpoblación de teclas puede generar problemas al usuario, que se desorienta ante tantas posibilidades. Por eso es habitual que los dispositivos intenten mostrar sólo las teclas que resultan imprescindibles para su uso.
En el ámbito de la informática, las teclas son las piezas reunidas en el teclado que contienen letras, números o signos. Estas teclas permiten ingresar información a una computadora: “Quiero comprar un teclado que incluya la tecla de la Ñ”.
Algunos instrumentos musicales, por último, también contienen teclas que, al ser presionadas, emiten sonido: las teclas del piano, las teclas del órgano.