Del francés trajectoire, la trayectoria es la línea descrita por un cuerpo que se mueve en el espacio. Un proyectil impulsado por un arma describe una trayectoria, que puede ser rastreada o supuesta por un especialista.
Para la cinemática, la trayectoria es el lugar geométrico de las sucesivas posiciones por las que transita el cuerpo en su movimiento. Su determinación depende del punto de vista del observador, quien establece el sistema de referencia que describe el movimiento en cuestión.
La trayectoria de un cuerpo es, por lo general, una línea continua. Hay excepciones, como el caso de la posición de un electrón orbital en un átomo. En estos casos, la trayectoria es probabilística.
Es posible distinguir entre diversos tipos de trayectorias. La trayectoria rectilínea tiene lugar cuando el movimiento es unidimensional y puede reducirse a una línea recta. La trayectoria curvilínea, en cambio, se aproxima a una curva continua y puede ser bidimensional o tridimensional. La trayectoria errática, por último, tiene lugar cuando el movimiento es imprevisible y su forma geométrica resulta irregular.
La trayectoria, por otra parte, es el curso que sigue el comportamiento de una persona, un grupo o una institución a lo largo del tiempo. Suele hablarse trayectoria profesional para nombrar a los distintos trabajos que alguien realiza en su vida.
Por ejemplo: “Real Madrid ha incorporado a un alero de extensa trayectoria en la NBA”, “La trayectoria del gobernador es intachable: cualquier acusación que llegue desde la oposición será desestimada en minutos”, “Un actor de escasa trayectoria sorprendió a la prensa al reclamar un Premio Oscar”.