El concepto de universo tiene su origen en el vocablo latino universus y suele utilizarse como sinónimo de mundo cuando se decide hacer referencia al conjunto de todos los elementos creados. Por otra parte, un universo describe a varios individuos o piezas que poseen uno o más rasgos que se toman en consideración en el marco de un trabajo de perfil estadístico.
Otra definición posible de universo es aquella que lo aborda como todo lo que se puede apreciar de forma física. En este sentido, se incluyen las múltiples apariencias y versiones de la materia y la energía, las leyes físicas que las gobiernan, y la totalidad del espacio y del tiempo.
La teoría más aceptada respecto al surgimiento del universo es la conocida con el nombre de Big Bang, la cual habla de una suerte de explosión donde toda la materia y la energía universal observable se hallaban concentradas en un punto de densidad infinita. Tras el Big Bang, según se cuenta, el universo comenzó a atravesar un periodo de expansión que aún no ha concluido.
Ante esta teoría de la incesante expansión del universo, hay especialistas que consideran que la materia oscura puede provocar una fuerza de gravedad capaz de frenar esta expansión, con lo que la materia resultaría comprimida en un proceso denominado como Gran Implosión.
Cabe resaltar que el componente principal del universo son las galaxias, que pueden apreciarse a simple vista como puntos de luz a lo largo y ancho del cielo. Los científicos suelen discriminarlas en diversas categorías y hablan entonces de las galaxias locales (unidas gravitacionalmente a la Vía Láctea, donde se encuentra el Sistema Solar) y las galaxias exteriores.
Resulta interesante comentar también que el planeta Tierra es apenas una parte del Sistema Solar, una galaxia que tiene 100.000 millones de estrellas y que apenas es una entre cientos de miles de millones de galaxias que conforman el universo.