Definición de vacío

Del latín vacivus, el vacío es la falta de contenido físico o mental. El término puede utilizarse para referirse a la ausencia total de materia en un espacio o a la carencia de contenido en el interior de un recipiente.

Vacío

Es posible decir que una tienda está vacía, haciendo alusión a que en un determinado momento no hay ningún cliente en sus instalaciones. En este caso su significado no debe tomarse de forma literal, dado que para que un local se encuentre realmente vacío deberían abandonarlo también los empleados y asegurarse de quitar todos los productos y los instrumentos de trabajo.

El vacío también es un sentimiento humano que se caracteriza por la apatía, la alienación, el aburrimiento y la depresión. La persona que experimenta un vacío interno se siente sola y puede sufrir diversos tipos de desórdenes emocionales.

El sentimiento de vacío puede desarrollarse a partir de la pérdida de un ser querido; cuando fallece alguien que ocupa un lugar irreemplazable en nuestra vida, queda un hueco, un espacio vacío. En este sentido, el sentimiento forma parte del proceso habitual de un duelo.

Para las culturas orientales, el vacío puede resultar positivo ya que se asocia a un estado de realización. En el mundo occidental, en cambio, el concepto aparece vinculado a la depresión o la ansiedad.

El vacío existencial y la vocación

VacíoSi nos remitimos a la etimología de la palabra vocación, dejando a un lado su relación con la historia de la religión, veremos que hace alusión a un llamado, a una realidad que nos reclama desde lo más profundo de nuestro ser y que resulta tan difícil de evitar como de seguir.

Históricamente, el ser humano ha buscado una razón para su existencia, un motivo que justifique su paso por esta Tierra. La vocación es justamente esa razón; nos abre un universo de posibilidades, nos tienta cada segundo de nuestra vida a seguir aprendiendo, a explorar nuestras capacidades, y nos acerca a otras personas que tengan afinidades similares para enriquecernos a través del intercambio cultural y de las experiencias conjuntas.

Pero muy pocas personas descubren su vocación, y menos aún la siguen. Si bien no se trata de un fenómeno rígido, es posible que aquellos que pasan su vida sin encontrar su propio camino no hayan recibido los estímulos intelectuales y afectivos adecuados, o que hayan tomado malas decisiones desde muy jóvenes, cuyas consecuencias hayan empañado el resto de sus días.

Sin embargo, para muchos la vocación aparece durante la tierna materia: niños que deslumbran a sus mayores con dibujos de una técnica y precisión aparentemente ajenas a sus conocimientos, o que recuerdan complejas melodías y las reproducen con musicalidad sin haber recibido entrenamiento alguno, son algunos de los ejemplos más usuales de despertares vocacionales tempranos.

El día a día de una persona sin vocación es agotador, ya que consiste en cumplir con una serie de obligaciones que no son de su agrado y convivir con una realidad que parece desmoronarse a cada paso: eternas cuentas por pagar, empleadores explotadores y lujos que nunca llegarán, son algunos de los elementos cotidianos de una vida de este tipo.

Quienes viven sus pasiones a diario, en cambio, suelen encontrar en ellas un refugio contra la crisis económica, los enfrentamientos políticos y la moda de la talla cero. Poco importan los intereses mundanos a quien tiene la fortuna de poder sumergirse en su propia dimensión, donde las amenazas exteriores no tienen lugar. Por otro lado, la relación que el ser humano se esfuerza por establecer entre la vocación y el trabajo vuelven muy difícil la vida de muchos artistas, que luchan por hacer rentables sus creaciones, descuidando muchas veces su autenticidad y, lo que es peor, disfrutando cada vez menos del proceso creativo.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2010. Actualizado: 2013.
Definicion.de: Definición de vacío (http://definicion.de/vacio/)