Definición de decoración

El término decoración, cuyo origen proviene del latín decoratĭo, se refiere a la tarea de decorar. Este verbo, por su parte, está vinculado a embellecer o adornar algo.

Decoración

El concepto, por otra parte, puede nombrar a lo que decora, a las cosas que se utilizan para adornar y al arte que se especializa en cómo combinar adornos y otros objetos de ornamentación.

Por ejemplo: “Me fascina la decoración de este hotel”, “¿Me ayudas a renovar la decoración de mi casa?”, “Mi hijo pidió que la decoración de su fiesta de cumpleaños esté centrada en Los Simpsons”.

Se conoce como decoración de interiores o interiorismo a la profesión que busca desarrollar una ambientación agradable y funcional. Para lograr esto, los expertos analizan los componentes superficiales del ambiente y trabajan con las dimensiones y el volumen.

Dentro de las tendencias que anualmente va experimentado el ámbito de la decoración, y que determinan al igual que en el campo de la moda el que se apueste por unos tipos de colores o de estilos, hay que destacar que en los últimos tiempos ha conseguido adquirir gran presencia y demanda lo que se da en llamar decoración minimalista.

Este estilo de interiorismo se caracteriza básicamente porque es moderno y muy sencillo donde el orden y la escasez de elementos ornamentales son los que priman. Asimismo entre sus principales señas de identidad se encuentran el uso y predominio de colores neutros como el blanco o el negro, el que se decante por la instalación de muebles de líneas muy rectas, el empleo de pocos accesorios y una muy buena iluminación.

Además de esta tendencia, también en el ámbito que nos ocupa podemos hablar de lo que se da en llamar decoración rústica. Esta es la que se identifica por el predominio absoluto de lo que es la madera tanto en lo que es el suelo como incluso en las paredes, y también por el uso de un mobiliario muy robusto y con acabados muy macizos.

De la misma forma tampoco podemos pasar por alto la llamada decoración clásica donde abundan los colores cálidos, donde los muebles están realizados con maderas nobles y donde se apuesta por acabados de tipo floral o geométrico.

La loft, la pop-art, la oriental o la chic son otras de las modalidades de la decoración de interiores.

Un decorador, por su parte, es una persona que se dedica al diseño del interior de una casa, un negocio, una oficina, etc. Su tarea contempla analizar la funcionalidad del espacio y la aplicación de diversos estilos para alcanzar la estética deseada.

La distribución de los muebles, el revestimiento de las paredes y del techo, el tipo de suelo y la inclusión de elementos textiles (como cortinas, manteles y alfombras) son algunas de las decisiones que debe tomar el decorador.

Es frecuente que el decorador, antes de empezar a trabajar en el ambiente, presente un dibujo o un esquema al cliente para mostrar cuál es su idea. Si el cliente acepta la propuesta, el decorador se encargará de llevar su proyecto del papel a la vivienda.

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