Definición de razón circulante

Las razones financieras o ratios financieras son cocientes que posibilitan la comparación entre diferentes datos financieros. Estas razones sirven como herramientas de análisis que permiten a una persona planificar acciones o tomar una decisión vinculada a las finanzas.

Razón circulante

Existe una gran cantidad de razones financieras. En esta oportunidad nos vamos a centrar en la razón circulante, también conocida como estudio de solvencia. Esta razón consiste en la división del activo circulante por el pasivo circulante.

¿A qué se refieren estos conceptos? El activo circulante o corriente es la liquidez que dispone una organización al momento de cierre de un ejercicio. Por lo general se incluyen también aquellos activos que pueden convertirse en dinero en efectivo en un plazo no mayor a los doce meses. Del activo circulante forman parte las inversiones de tipo financiero a corto plazo, las cuentas por cobrar y la tesorería, por ejemplo.

Es decir, entre lo que son los activos circulantes podemos encontrarnos tanto los valores negociables, como la cantidad de dinero existente que se posee en efectivo, los documentos por cobrar e incluso las cuentas y los inventarios.

El pasivo circulante o corriente, por su parte, está formado por las obligaciones que la entidad tiene que cancelar en un plazo inferior a los doce meses, como los pagarés y los créditos contraídos.

Con estas ideas en claro, podemos comprender qué es la razón circulante. Esta ratio surge de la división entre los activos líquidos y el pasivo a punto de vencer. Lo que hace, por lo tanto, es revelar la solvencia de la entidad. La razón circulante brinda información precisa acerca del nivel de activos de la firma, algo que resulta útil para planificar las inversiones, contraer deuda, etc.

Si una empresa al finalizar 2011 tenía una razón circulante de 1,76 y, al concluir 2012, una razón circulante de 1,25, podría decirse que perdió solvencia.

Además de todo lo expuesto, no hay que pasar por alto tampoco que tanto los citados activos como los pasivos también dan forma a otra razón que es conocida por el nombre de prueba o razón ácida. En este caso, hay que exponer que está muy en relación con la razón circulante y que consiste en restarle el inventario al activo circulante y el resultado obtenido dividirlo entre el pasivo circulante.

Se lleva a cabo esa porque se considera que es útil para poder cuantificar lo que es el número de unidades monetarias en inversión líquida por lo que es cada unidad monetaria de pasivo a lo que es corto plazo. El hecho de que sea el inventario el que se reste es porque se cree que este es un activo poco líquido.

De la misma manera, no hay que olvidar tampoco lo que se da en llamar prueba super ácida. Esa se define por la siguiente fórmula:
prueba super ácida = (efectivo y equivalente de efectivo + cuentas por cobrar) / pasivo circulante.

Esta otra operación se lleva a cabo con el claro propósito de medir lo que es el número de unidades monetarias en activos que son efectivamente líquidos, por lo que es cada unidad monetaria de deuda a corto plazo.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y María Merino. Publicado: 2013. Actualizado: 2015.
Definicion.de: Definición de razón circulante (https://definicion.de/razon-circulante/)
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