Definición de territorialidad

Para poder adentrarnos en el establecimiento del significado de territorialidad se hace necesario que, en primer lugar, procedamos a conocer su origen etimológico. En este sentido, podemos decir que deriva del latín “territorium”, que es fruto de la suma de dos partes claramente diferenciadas: el sustantivo “terra”, que significa “tierra”, y el sufijo “-orio”, que se usa para indicar pertenencia.

Territorialidad

Territorialidad es una noción que procede de territorio: una zona o una región que establece una jurisdicción, pertenece a un cierto Estado o sirve como campo de acción. El concepto, de este modo, suele referirse al modo de circunscripción de algo de acuerdo a su desarrollo territorial.

La idea de territorialidad aparece en el ámbito de la sociología, la psicología social y otras ciencias. Se trata de una conducta o actitud instintiva de los animales (incluyendo al ser humano) que promueve la defensa del territorio que ocupan. En el caso de los seres humanos, esta defensa también se vincula a la cultura.

Para muchos pensadores, la territorialidad que nace del instinto deriva en la tendencia del hombre a apropiarse, defender y administrar sectores geográficos determinados. Esta identificación con el territorio permite la construcción de la identidad y sirve para satisfacer distintas necesidades.

Los Estados se basan en el concepto de territorialidad. Una vez establecido un Estado, las autoridades gozan del monopolio del uso de la violencia en la región y administran la zona a nivel político. De hecho, para que una persona pueda ingresar o salir del territorio, o permanecer en él, debe contar con el permiso de las autoridades estatales (a través de documentos de identidad, pasaportes, visas, etc.).

Los animales también desarrollan la territorialidad cuando delimitan y defienden su hábitat, impidiendo que otros ejemplares se acerquen o se instalen en la zona. Los perros, por ejemplo, marcan su territorio con orina.

Al igual que le sucede a los perros, los gatos también tienen un marcado sentido de la territorialidad y por eso no dudan en acometer determinados actos con el claro objetivo de dejar patente cuál es su espacio, cuál es su propiedad. Estos animales llevan a cabo varias formas para realizar esa delimitación, no obstante, entre las más habituales están la orina, los arañazos que generan con sus uñas afiladas y mediante el roce. Este último método es quizás el que más emplean porque consideran que al llevarlo a cabo desprenden sus feromonas y dejan patente que eso es su propiedad. Así, no dudan en rozarse con muebles, con objetos concretos que tengan en su habitación e incluso con lo que son sus propios dueños. Eso supone que, en más de una ocasión, no duden en rozarse entre las piernas de las personas que les cuidan.

En el campo del derecho, por último, la territorialidad se asocia a una ficción de tipo jurídico que establece que las embajadas, los consulados y las embarcaciones de bandera son parte del territorio de una nación, más allá de su ubicación geográfica real.

En este sentido, hay que destacar además que la citada territorialidad se sustenta sobre tres elementos fundamentales como son el sentido de exclusividad, el sentido de identidad espacial y el modo de interacción del ser humano en lo que es el espacio.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y María Merino. Publicado: 2014. Actualizado: 2016.
Definicion.de: Definición de territorialidad (https://definicion.de/territorialidad/)