Objetivo es aquello perteneciente al objeto en sí mismo, más allá de una manera de pensar o sentir. Por ejemplo: alguien pesa una caja en una balanza y afirma que la caja pesa cinco kilogramos. Ese es un dato objetivo, no influye la opinión del sujeto sino que está determinado por las leyes físicas. En cambio, si una persona levanta la caja y dice que es muy pesada, es un dato subjetivo (depende de la consideración del sujeto y no del objeto en sí mismo; esa misma caja puede ser liviana para otro individuo).
Como adjetivo, el término objetivo también señala a algo o alguien desinteresado (“Yo no formo parte del equipo, por lo tanto soy objetivo y te puedo dar mi opinión: creo que la actitud del entrenador fue equivocada”) o a aquello que existe realmente (“No me interesa lo que pienses, esta es una cuestión objetiva, me van a desalojar en tres días a menos que cancele la deuda”).
Objetivo puede utilizarse como sustantivo. Un objetivo es un blanco que se usa para ejercitarse en el tiro (“El que acierte al objetivo desde más de cincuenta metros de distancia, se lleva un premio”) o cualquier otro objeto sobre el que se dispara un arma de fuego (“General, hemos dado en el objetivo. El avión enemigo ha sido derribado”).
En el ámbito de la óptica, por último, un objetivo es una lente (o sistema de lentes) de un instrumento óptico que se coloca en la parte que se dirige hacia el objeto.