Del latín omissĭo, una omisión es la abstención de hacer o decir. Una persona que omite contar algo está guardando información que no quiere compartir. De forma similar, un sujeto que omite realizar una cierta acción ha decidido no cumplir con algo que, por algún motivo, debería haber hecho.
Por ejemplo: “La declaración del acusado tuvo varias omisiones: no contó que mantuvo una relación con la víctima ni explicó por qué tenía un arma en su pantalón”, “Mi jefe me pidió que castigue a quienes llegaron tarde pero, teniendo en cuenta los problemas de transporte, preferí omitir la orden”.
La omisión puede ser una falta por haber dejado de hacer algo necesario o conveniente en la ejecución de una determinada cosa. También se trata del descuido de quien está encargado de un asunto: “La omisión del encargado de seguridad fue muy grave y puso en riesgo a toda la empresa”, “La instalación fue rápida ya que el empleado omitió varios pasos del protocolo de seguridad”.
La psicología se refiere al entrenamiento de omisión para hacer referencia a un tipo de condicionamiento instrumental. Esta práctica consiste en que, ante la respuesta dada por un individuo, se induce a la ausencia de un estímulo positivo como resultado. Esto quiere decir que la conducta genera una omisión de la recompensa.
Un entrenamiento de omisión habitual es aquel que envía a los niños a la cama sin cenar cuando se comportan mal. De esta manera, los padres deciden quitar un estímulo positivo al niño debido a su conducta (lo contrario de lo que sería una recompensa).
- Definiciones relacionadas:
- Definición de recompensa
- Definición de entrenamiento
- Definición de culpa
- Definición de delito
Definición siguiente >> |
Definición.de